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¡Incluso los animales se despidieron de él!
Zambia

Antes de morir en San Antonio, Texas, el 23 de agosto, el Obispo Paul DUFFY había solicitado que sus restos fueran llevados a la diócesis que él había fundado en Mongu, Zambia. Para cumplir con sus deseos, el anterior Superior de la Delegación, el Padre Joseph PHIRI acompañó los restos del obispo en el avión que los llevó hacia Lusaka el 2 de septiembre. Después de una celebración emotiva de su vida en la Catedral de Lusaka, presidida por el Nuncio Apostólico, el Arzobispo Nicola Girasoli, sus restos fueron llevados en su viaje final hacia Mongu. El actual Superior de la Delegación, el Padre Freeborn KIBOMBWE, describe el evento.

El 4 de septiembre, un convoy de siete vehículos acompañó los restos del Obispo. El día anterior, habíamos recibido instrucciones de que en algunos puntos íbamos a tener que parar para permitir a la gente que estaría esperando para presentar sus últimos respetos a su querido Obispo. El camino a través del parque de juegos de Kafue fue espectacular, algo que nunca antes he visto; era casi como si todos los animales hubieran intuido que alguien importante había fallecido. Hemos visto búfalos, impalas, elefantes, antílopes y kudus cerca de la carretera. Mis hermanos Oblatos y yo nos dijimos unos a otros que si era providencial o coincidencia…¡esta imagen ya nos decía todo, especialmente siendo africanos!

Desde el parque de juegos nuestra primera parada fue en una estación remota llamada TBZ. Nos detuvimos durante aproximadamente 10 minutos, mientras la gente lloraba y rezaba. Desde TBS, nuestra próxima parada fue la estación remota Kabanga; allí ocurrió lo mismo: la gente lloró y rezó. Desde Kabanga, fuimos a Kaoma, la ciudad más grande antes de Mongu. Nos quedamos aproximadamente 30 minutos mientras la gente, encabezada por su párroco, rezaba y cantaba. Los niños del grupo Infancia Misionera tenían carteles hermosos con escritas hacia su querido Kuku (abuelo). Sus poemas dedicados al Obispo Paul eran conmovedores: “¿ Por qué, Mons. Duffy? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Tenía que irse tan pronto en el momento en que más lo necesitamos?” ¡Todos nos emocionamos ante estos mensajes tan poderosos! Nos despedimos de la gente de Kaoma mientras nos dirigíamos a la próxima estación, Nalwei.

Nalwei es donde está situada la iglesia más nueva de la diócesis: St. Peter the Rock (San Pedro la Roca). La gente demostró que su fe era en realidad tan firme como la roca. Han trabajado duro con el Obispo Duffy para construir la casa del sacerdote y también se las arreglaron para completar un convento para un grupo de hermanas que llegarán pronto. Rezamos una sarta de cuentas del rosario e hicimos un hermoso tributo a los líderes de la iglesia. El tema fue “Mons. Paul, un hombre de amor, justicia y verdad”. Habían ya pasado 13 horas cuando comenzamos los últimos 100 km hacia Mongu. Treinta kilómetros antes de llegar a Mongu, había un vehículo solitario que cruzó frente a nosotros y tres hombres bajaron del mismo, casi a la atención. Cuando nos acercamos a ellos, nos dimos cuenta que era el entonces líder del Frente Patriótico de la Oposición, D. Michael Chilufya Sata (que sería declarado ganador y se convertiría en el 5to Presidente Republicano de Zambia, y que asumiría exactamente un mes después de la muerte de Mons. Duffy).

Después de 10 km, nos encontramos con el primer contingente de la Diócesis de Mongu en Kande. Los vehículos estaban aparcados; la gente bailaba y expresaba elogios para dar la bienvenida a su Obispo. A partir de ahí, el convoy creció; nos dirigimos hasta que llegamos a la Escuela Secundaria Kambule donde el sucesor de Mons. Paul Duffy, Mons. Evans CHINYEMBA, nos estaba esperando para recibirnos y caminar con los restos hacia la Catedral. El Cardenal de Lusaka ya estaba allí. Los obispos de otras diócesis también estaban esperando para recibir a Mons. Paul Duffy.

De inmediato se procedió con la misa en la Catedral, presidida por Mons. Chinyemba. Después de la misa, los restos reposaron hasta el día siguiente. A las 20 horas, tuvimos una misa de vigilia en la cual participó mucha gente y el presidente de la Conferencia Episcopal tuvo un discurso. El velorio de sus restos continuó hasta las primeras horas de la mañana siguiente.

El lunes 5 de septiembre, la misa de Réquiem se realizó en un estadio completamente lleno. Católicos, evangélicos, partidos políticos y de la Unión Europea y observadores de la SADC para las elecciones en Zambia se reunieron para presentar sus últimos respetos. La misa fue celebrada por Su Eminencia, el Cardenal Medardo Mazombew, a la que asistieron obispos, sacerdotes y laicos. El entonces Vicepresidente estuvo presente en representación del gobierno. La misa fue sencilla pero conmovedora e involucró un montón de gente en sus respetivos uniformes religiosos y chitenges (ropa de mujer tradicional). Desde el estadio, llevamos a Paul hasta su casa para ser enterrado en la Catedral de Nuestra Señora de Lourdes. Mientras cantábamos el Salve como lo requiere la tradición oblata cuando los restos están siendo bajados a la tumba, la gente lloraba; otros saludaban. Mons. Paul tocó finalmente tierra – para poner fin a un viaje de varios miles de millas desde San Antonio hasta Mongu. Que el alma del fiel servidor de Dios, que la voz de los sin voz, en paz descanse. (OMI Zambia, julio – septiembre de 2011).