El 21 de diciembre de 2011, tuvimos la tercera
edición de la “Ceremonia
del árbol de Navidad” en la prisión central de Garoua. Se trata de una
iniciativa nacida en 2009 gracias a la “plataforma de colaboradores cristianos”
de la prisión. A lo largo del año, el padre Thierry SIMO (secretario provincial
de Camerún) ha sido quien se ha encargado de animar esta plataforma, siendo él
el capellán de la prisión de Garoua. Así, el 21 de diciembre, Mons. Antoine
Ntalou, arzobispo de Garoua, respondió este año, al igual que los pasados,
personándose para celebrar esta Eucaristía. Subrayando su alegría de estar en
este ambiente tan necesitado de calor humano, recordó que no es un lugar para
eternizarse en él, pues “la persona no está hecha para la prisión”. En esta
ocasión, en que se han intercalado actividades socioculturales, la plataforma
ha ofrecido un copioso almuerzo a unos 1.300 presos de este lugar de arresto.
La pastoral de prisiones es una dimensión
querida entre los oblatos. Sabemos que desde los primeros momentos de su
ministerio sacerdotal, san Eugenio de Mazenod se dedicó a la prisión de Aix
para manifestar esta presencia de Cristo entre aquellas personas a quienes Él
ama (Mt. 25, 36). Hoy esta presencia se hace sentir de modo incisivo en una
sociedad en pleno cambio, tanto en el plano nacional como en el internacional.
Con este compromiso, reavivamos nuestra opción fundamental de estar donde
nuestra querida humanidad lo necesite con el fin de que nuestra “opción
preferencial por los pobres en sus múltiples aspectos” esté siempre vigente (P.
Thierry Simo).