El Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, visitó
el 19 de abril la catedral del Emmanuel de Durban para rendir homenaje al
Arzobispo Denis HURLEY, colocando una corona en su tumba, por su contribución enlos
esfuerzos por la liberación de Sudáfrica. Ello formaba parte de un programa
nacional de visitas a distintas partes de Sudáfrica para conmemorar el
centenario de la fundación del Congreso Nacional Africano. La breve ceremonia
en la Catedral comenzó con la acogida del Cardenal Wilfrid Napier OFM y otros
líderes religiosos al Presidente y su comitiva a las puertas de la catedral,
siguiéndole luego hasta la tumba del Arzobispo en la Capilla de Nuestra Señora.

Entre los líderes presentes se encontraban Mons.
Rubin Phillip de la Iglesia Anglicana, Mons. Michael Vorster de la Iglesia
Metodista, el Rev. Ian Booth de la Iglesia Unida Congregacionalista, el Rev.
Thabani Masikane, de la Iglesia Unida Presbiterana, la Sra. Nomabelu
Mvambo-Dandala, del Consejo de la Diaconía de las Iglesias y el Sr. AV Mahomed
de la mezquita de Juma Musjid. Sonó el himno nacional en la tumba y el Cardenal
leyó un mensaje de bienvenida en que dijo: “Denis Hurley, a quien ustedes han
venido a honrar hoy, es un ejemplo de primera magnitud de humilde servicio
cristiano. Puso en primer lugar a Dios, su Iglesia y su país. Mi oración y mi
deseo es que el Arzobispo Hurley rece por nuestros líderes de hoy para que
puedan seguir su ejemplo de desprendimiento.
Sr. Presidente, mi oración en favor suyo es
que usted también ponga a Dios, su Pueblo y nuestro país en primer lugar en
todo aquello que usted haga... Gracias por venir a la Catedral del Emmanuel
para honrar a nuestro difunto Arzobispo. Dios le bendiga”. En su respuesta, el
Presidente honró al Arzobispo Hurley como “uno de nuestros héroes, bien
conocido no sólo en Sudáfrica, sino en todo el mundo”. Dijo que el Arzobispo
fue un buen ejemplo de quien ha puesto las palabras “en acción concreta”. Dijo
que debería reconocerse al Arzobispo Hurley y a muchos otros líderes
eclesiásticos por su papel importante en los esfuerzos de liberación.
El Obispo Auxiliar, Barry WOOD, leyó la
oración de Viernes Santo por los líderes políticos “para que Dios nuestro
Señor, según sus designios, les guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la
paz y libertad de todos los hombres”. Se leyó después un breve “curriculum
vitae” del arzobispo y fueron depositaron las coronas en la tumba por parte del
Presidente, la Sra. Baleka Mbete, Presidente Nacional del Congreso Nacional
Africano, el Sr. Willies Mchunu, Ministro de Transportes, Seguridad Comunitaria
y Relaciones de KwaZulu-Natal y Mikaela York, sobrina del Arzobispo Hurley. La
ceremonia terminó cuando el Cardenal presentó al Presidente una maqueta de la
Catedral y del nuevo Centro Denis Hurley, especialmente preparada para una
próxima exhibición. A la salida de la comitiva presidencial y de los líderes
religiosos, el Sr. Pinkie Mtshali, director de música, dirigió el canto del “Ruego
por África”. Inmediatamente después de la ceremonia de la catedral, se tuvo un
servicio ecuménico en honor del Arzobispo Hurley en la iglesia anglicana de San
Pablo, próxima a la oficina central de correos. Fue organizada por el Consejo
de la Diaconía de las Iglesias, fundado por el Arzobispo en 1976. Además de las
oraciones de acción de gracias por los logros en los esfuerzos por la
liberación y las oraciones de preocupación y compromiso sobre los aspectos de
la liberación que aún necesitan ser atendidos, se mostraron unas diapositivas
del Arzobispo Hurley en las múltiples facetas de su trabajo para promover una
Sudáfrica justa. (“Oblate Connections”, Provincia Anglo-Irlandesa, mayo de
2012).