Del 11 al 15
de abril de 2011, hubo un encuentro en Aix-en-Provence para seguir dialogando
respecto a las importantes decisiones que se han de tomar en los próximos meses
sobre el futuro de la casa y de la comunidad internacional de Aix.

Tomaron
parte en el encuentro distintos representantes de los diferentes cuerpos que
han venido dialogando sobre el tema de un tiempo hasta ahora: la Administración
General (el Vicario General, el Ecónomo General y el Consejero General para
Europa), la Provincia de Francia (el Provincial y el Ecónomo Provincial), el
Centro Internacional de Mazenod (el director) y la comunidad local (el superior
y el ecónomo local, que es también el ecónomo del Centro).
Los
participantes del último Capítulo General fueron puestos al corriente de este
proyecto, en proceso de realización, que afecta esencialmente a la casa y a la
comunidad de Aix. En lo que se refiere a la casa, pasamos un mañana trabajando
con el Sr. Eric Ferment, supervisor que trabaja en el plan de remodelación de
nuestro edificio, para debatir con él varios asuntos relacionados con el
trabajo que nos tenemos que plantear para reestructurar la casa. Respecto al
proyecto total y a la futura comunidad internacional, trabajamos toda una
mañana con otros tres expertos (un contable, un miembro del comité económico de
la Provincia de Francia y el jurista de la Administración General) para
discutir los aspectos jurídicos que este proyecto implica.
Como ya se
comunicó durante el pasado Capítulo General, la comunidad internacional de
Aix-en-Provence será responsabilidad del Superior General, al tiempo que el lugar
seguirá siendo propiedad de la Provincia de Francia: ello facilita las
cuestiones legales y otros asuntos relacionados con las autoridades civiles.
La “nueva”
comunidad estará formada por cinco miembros “provenientes de distintos lugares de la congregación y que tengan una
clara identidad comunitaria y misionera”. Su objetivo principal será “el servicio de la formación y de la
animación en el carisma para toda la Congregación y la familia mazenodiana”.
Una parte integrante de este objetivo será el ministerio en la Iglesia de la
Misión, así como otras actividades que se definirán mejor en el futuro,
manteniendo siempre en mente la preferencia de Eugenio por los jóvenes y los
más abandonados.
El reciente
encuentro continuó también el proceso de estudio de arreglos de la casa para
que esta estructura permita a los oblatos que vivan allí “dedicarse enteramente a la misión que se les va a encomendar y a lograr
un cierto nivel de autosuficiencia para que no suponga una carga añadida a la
Congregación”.
Como se
subrayó en nuestro último Capítulo, este proyecto no es posible que funcione
sin el sólido compromiso de todos los oblatos y todas las unidades de la
Congregación. Por ello pensamos que es importante que la información respecto a
este proyecto llegue a todos los oblatos y que cada oblato se sienta implicado
en hacerlo realidad. (P. Paulo ARCHIATI, Vicario General).