El superior de la Delegación de China,
el P. David ULLRICH, nos informa que el 150 aniversario de la muerte del
fundador ha sido la ocasión para una gozosa celebración en Hong Kong al 15 de
mayo. El obispo local, Mons. John Tong, presidió una misa que había sido
precedida por un programa, de una hora de duración, presentado por los
profesores y alumnos de las tres escuelas dirigidas por los oblatos.
En su homilía, Mons. Tong habló de los
tres “milagros” conseguidos por los oblatos: “su fuego evangelizador, la
promoción de vocaciones y la preocupación por los extranjeros”. Animó a los
misioneros a caminar tras las huellas del fundador a través de una todavía
mayor colaboración entre la Congregación y la diócesis de Hong Kong.
Los oblatos llegaron a Hong Kong en
1996. Desde entonces, han trabajado con los pobres, los presos, los marginados
y en el campo de la educación.