HERMANOS Y SACERDOTES
La pertenencia de laicos o de hermanos a un instituto clerical remonta a una antigua tradición en la Iglesia y no constituye, de suyo, una anomalía. La cuestión que se plantea, sin embargo, es la de la relación entre ministerio no ordenado y ministerio ordenado dentro de la vocación y la espiritualidad oblatas. ¿Cómo participa el hermano en el carácter sacerdotal esencial en la Congregación?
Al preparar el Capítulo general de 1966, los hermanos de Bolivia, reunidos en congreso, respondieron de esta forma: "Los hermanos dicen unánimemente que entraron en la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada porque veían la posibilidad de trabajar directamente con el sacerdote-oblato; de reemplazar al sacerdote en las tareas temporales, a fin de que éste sea un pastor de almas en un ciento por ciento; de ser un compañero, un apoyo y un confidente para el oblato-sacerdote. A causa de esta relación estrecha con el sacerdocio, el hermano oblato tiene verdaderamente una vocación sacerdotal, que los hermanos de enseñanza u hospitalarios no tienen" [27].
[27] Congreso de los Hermanos Oblatos de María Inmaculada, Bolivia, 4 y 5 de junio de 1965. Roma.