|
Alocución del Superior generalen el Encuentro intercapitularMéxico – Octubre de 2001DOCUMENTACIÓN OMI Nr. 243 diciembre 2001 I. INTRODUCCIÓN1. En su retiro, antes de tomar posesión de la diócesis de Marsella, San Eugenio quiso detenerse en una visión de conjunto de su futuro “rebaño” que le era ya familiar. Si pensamos en nuestras parroquias y en nuestras misiones ¿qué gente nos viene a la mente, de entrada? ¿el consejo parroquial? ¿las celebraciones dominicales? Me ha sorprendido constatar que de Mazenod empieza su revisión con la “multitud de cristianos que lo son sólo de nombre, y que quieren seguir siendo extraños en la familia a la que no tienen duda de pertenecer. (...)” Su primera pregunta pastoral como nuevo Ordinario es: “¿Qué hacer con esta considerable porción de su rebaño?” Sueña una posible respuesta: “Rezar por ella y, si es posible, poner su atención especial en una conducta irreprochable, pero esto no basta para los hombres de este temple, haría falta atraerlos con virtudes llamativas que raramente tienen ocasión de practicar”[1] Vemos aquí el corazón misionero del Fundador. Era su celo y su audacia apostólica lo que hacían de él un santo. ¿Qué nos sugiere hoy nuestro corazón misionero, a nosotros Oblatos del siglo 21? Era exactamente el tema del último Capítulo: ¿Cómo debemos ser misioneros hoy, cómo “Evangelizar a los pobres en la aurora del tercer milenio? II. ENTRE DOS CAPÍTULOS - LO QUE ESTÁ EN MARCHA Y LO QUE NO ESTÁ TERMINADO1. El mandato del Capítulo a. Evangelizar a los pobres en tiempos nuevos 3. Nuestro último Capítulo estaba centrado claramente en la misión, mientras que los anteriores habían puesto el acento en la comunidad. Si en 1998 hemos situado nuestra misión en la perspectiva del nuevo milenio, no era sólo por las cifras redondas de los calendarios. Éramos conscientes de los cambios profundos de nuestro mundo y hemos intentado contemplarlos con los ojos de Cristo, queríamos ver el mundo como es visto por Dios . Después nos ha venido una inspiración. Se expresa con la palabra ESPERANZA que el documento repite ocho veces. “El Capítulo, al mismo tiempo que nos hace tomar conciencia de la realidad a menudo dolorosa del hombre de hoy, de nuestras limitaciones, hace nacer en nosotros una inmensa esperanza” ( cf. EPM 4-8) b. Cuatro imperativos 4. Dada la necesidad de nuestra reflexión, sintetizo el Capítulo de 1998 en cuatro imperativos que, en mi espíritu, constituyen la idea maestra de su mandato. El Capítulo ha pedido a los Oblatos i. una nueva audacia por el evangelio [4]; 2. Cómo ha respondido la Congregación a. Una nueva audacia por el evangelio. b. Un compromiso con la vida comunitaria 3. Nuestro servicio de Gobierno central c. La internacionalidad d. Las estructuras y la administración al servicio de nuestra misión. 4. Mirando al futuro III. ENTRE DOS CAPÍTULOS – MIRAR HACIA EL PORVENIR.1. Hechos a. Datos estadísticos i. Estadísticas sobre las vocaciones 1) Cifras actuales en los sectores 2) Oblatos en formación primera desde hace nueve años ii. Número proyectado de Oblatos para los próximos años iii. Obediencias b. Los desarrollos señalados por las estadísticas i. Mientras el número total disminuye lentamente, cambios dramáticos aparecen: algunos sectores de la Congregación envejecen rápidamente y su fuerza disminuye, mientras que otros crecen considerablemente. ii. En los lugares donde las vocaciones son numerosas, se hace necesaria la previsión y una organización eficaz así como una ayuda considerable del exterior. iii. Necesitaremos movilidad internacional, no de la misma manera que en el pasado. 2. ¿A qué es llamada la Congregación de los Oblatos en el umbral del siglo 21? a. Por medio de la formación continua, los Oblatos deben reforzar su identidad de discípulos de Cristo e hijos de San Eugenio de Mazenod.e. Debemos hacer frente a inminentes cambios financieros.f. Nuestra estructura descentralizada necesitará una interdependencia regional más fuerte.3. Tres puntos a considerar para la acción a. ¡Desarrollemos la internacionalidad; demos testimonio de una familia unida presente en muchas naciones! b. ¡Sigamos construyendo la comunidad; ella proclama con más fuerza que las palabras al Dios trino, al Dios de los cristianos! IV. Momentos de celebraciónV. Reflexiones personales[1] Escritos espirituales, 15, nº 185 - Mayo 1837. [2] Cf . R 128 e [3] El principal objetivo del Encuentro intercapitular es (“…) evaluar cómo se han llevado a cabo las decisiones del Capítulo precedente, estimular a la ulterior puesta en práctica de estas decisiones y asegurar la preparación remota del Capítulo siguiente” (R 128e). [4] EPM 17-19 en esta sección se menciona la famosa reevaluación de nuestras prácticas misioneras. [5] EPM 12-14 27-32 . [6] EPM 33-34. [7] Aunque no se haya puesto por escrito, ayudar y reforzar nuestras misiones más pequeñas era un mandato del Capítulo. [8] La nueva regla 92d dice: “Desde el tiempo del Fundador, vivir en comunidad ha sido nuestro ideal, (...) La situación de un Oblato que vive solo debe considerarse siempre temporal.” [9] “El compartir en lo financiero constituye una dimensión esencial de la comunidad como comunión-interdependencia. Es una prueba indiscutible de la pertenencia comunitaria” (TCA 23, 3). [10] Misión / evangelización, Comunidad y Vida religiosa, Justicia y Paz e Integridad de la creación, como parte integrante de nuestra evangelización, el Jubileo del nuevo milenio, la Internacionalidad (sin centralización), los Hermanos, los Laicos, la Juventud, la Formación. [11] Este cuadro incluye 151 primeras obediencias y 67 cambios de obediencia. No tomo en cuenta las obediencias a y de la Casa general. [12] “Es nuestro carisma el que nos empujará a avanzar y no nuestros propios esfuerzos. Las asociaciones laicas comprenden lo que quiere decir ser Oblatos y nos lo reflejan a nosotros como a la gente a quien servimos. Nuestra comunidad oblata y estos asociados laicos marcarán nuestro caminar si colaboramos juntos” (Región de Prince George, prov. St. Paul, Canadá, 5 de febrero de 2001). [13] También en el mismo número: “Las comunidades de vida consagrada en las cuales conviven como hermanos y hermanas personas de diferentes edades, lenguas y culturas se presentan como signos de un diálogo posible y de una comunión capaz de poner en armonía las diversidades.” [14] “Mirando a la Congregación, encuentro que la vida cotidiana de las comunidades en “Casas” es el desafío más importante al que tenemos que enfrentarnos hoy” (Carta a los jóvenes Oblatos, 8 de septiembre de 2000, p 14). [15] El Capítulo de 1998, en la sección de finanzas y comunicación de bienes, ha sugerido con relación a edificios y propiedades: “Se recomienda que las personas implicadas en estos proyectos tengan también en cuenta las preocupaciones y necesidades de las Regiones para evitar las duplicaciones inútiles y las excesivas construcciones” (cf. EPM p. 50). [16] “La lectura que acabo de hacer de nuestras Reglas en este retiro ha llenado mi alma de admiración (...). Es sólo de este modo como seremos lo que Dios quiere que seamos y que seamos dignos de nuestra sublime vocación. ¡Tendremos alguna vez una justa comprensión de esta sublime vocación! (Octubre 1831, retiro anual) DOCUMENTACIÓN OMI es una publicación no oficial de la Administración general de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada C.P. 9061, 00100 ROMA-AURELIO, Italia Fax (39) 06 39 37 53 22 E-mail: information@omigen.org |