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DOCUMENTACIÓN OMI
N° 263 - enero 2005
Conferencia de Mons. Hubert Constant, o.m.i.
Arzobispo del Cabo-Haitiano
Presidente de la Conferencia Episcopal de Haití


Al Pleno de la
Conferencia de los obispos de Francia
Lourdes, el 7 de noviembre de 2004

SITUACIÓN SOCIAL DE HAITÍ

SITUACIÓN ECONÓMICA DE HAITÍ

SITUACIÓN POLÍTICA DE HAITÍ

SITUACIÓN DE
LOS DERECHOS HUMANOS EN HAITÍ

CONSECUENCIAS
DE LAS INUNDACIONES Y CICLONES

SITUACIÓN DE LA IGLESIA EN HAITÍ

LOS GRANDES TEMAS
DE PREOCCUPACION DE LA IGLESIA

TEMAS TRABAJADOS POR EL CEH

PERCEPCIÓN DE LA RELACIÓN
ENTRE FRANCIA Y HAITÍ

¿QUé PROFUNDIZAR
EN LOS MESES O AÑOS FUTUROS?

Queridísimos Hermanos obispos de la Conferencia Episcopal de Francia,

SALUDO Y AGRADECIMIENTOS

Respondiendo a la invitación de Monseñor Jean-Pierre Ricard, su Presidente, a participar en su gran Asamblea de esta santa ciudad de Lourdes, estoy feliz de encontrarme en medio de ustedes, en este recinto. Les agradezco muy sinceramente esta muestra de amistad y de aprecio, manifestadas hacia nuestra persona. Quiero garantizarles la reciprocidad de tales sentimientos.

Traigo conmigo los saludos fraternales de los Obispos de Haití, así como los de toda la Iglesia de Haití. En su nombre reitero, a viva voz, lo que ya ha sido comunicado por correo. Decía, en efecto, que la Providencia me ofrecería, en aquella Asamblea de Lourdes de noviembre, la ocasión de dirigir directamente, a los Obispos de Francia, nuestra fraternal gratitud.

Los Obispos de Haití y yo mismo, fuimos muy sensibles al gesto de simpatía y solidaridad expresado por ustedes, en nombre de los Obispos y los Católicos de Francia, a nuestra Iglesia y al Pueblo de Haití.

El ciclón "Jeanne", decía, dejó todo el país en la desolación. Pero la esperanza renace.

En nombre de la población enlutada y afectada por pérdidas de todo tipo, agradezco a los Católicos de la Iglesia de Francia las oraciones y los gestos que surgieron para compartir. ¡El Señor pueda bendecirlos!

Sin demasiado detalle, ahora, quisiera trazar una panorámica de los temas que me han sugerido, en nuestra correspondencia y que cubren el campo de la vida eclesial y social de Haití. Esencialmente, diré lo que escribimos, en un mensaje, el 29 de septiembre pasado:

Una larguísima historia une a Haití y Francia. Comenzó con los Bucaneros del siglo XVI, los primeros Franceses establecidos en la tierra de Santo Domingo y que se identificarían con esta isla lejana. Esta tierra servirá de crisol donde el elemento Africano y el elemento Francés se codearían durante cerca de dos siglos para forjar la más rica colonia de Francia del siglo XVIII, preferida a todas las otras. La rebelión de los Esclavos de Santo Domingo (1791-1803) que siguió la Revolución Francesa de 1789 causará una gran ruptura. Haití se convierte en un país independiente el 1 de enero de 1804. Pero hay elementos importantes de la cultura francesa, como la lengua entre otras cosas, que subsistieron en la vida y la cultura haitiana. Si solamente 12% de los ocho millones de haitianos hablan actualmente el Francés, la "francofonía" sigue siendo sin embargo una característica de Haití.

Rendimos un homenaje a los misioneros franceses que evangelizaron a nuestro pueblo, pioneros de una Iglesia hoy que se ha convertido en haitiana.

SITUACIÓN SOCIAL DE HAITÍ

Hoy la situación social de Haití se caracteriza por una polarización excesiva de los estratos sociales. La brecha es cada vez más profunda entre los ricos y los pobres, haciendo cada día más difícil la posible existencia de una clase media intermedia. Y esto no favorece en absoluto al relleno de las brechas. Por una y otra parte, se instauró un lenguaje de exclusión, dónde cada uno se engancha a su campo y pretende gratuitamente diabolizar a los otros enemigos, como adversarios que deben neutralizarse. Está también claro que la miseria extrema, que conoce nuestro medio lleva a unas relaciones sociales muy tensas y muy frágiles.


SITUACIÓN ECONÓMICA DE HAITÍ

La mitad de la población de nuestro país, aproximadamente cuatro millones de personas, vive por debajo del límite máximo de la pobreza. No dispone de un euro por día. El índice de desarrollo humano está en neta regresión y el índice de crecimiento demográfico es muy superior al de la producción de bienes. Por otra parte, el país funciona sin un presupuesto riguroso y no tiene instituciones suficientemente fuertes que pueden garantizar su progreso.

Ciertamente, es necesario restablecer el camino de la economía, crear estructuras de producción, reactivar la agricultura, innovar en el turismo, y sobre todo saber contar con el tiempo y el trabajo perseverante. Pero tal como se presenta hoy la situación económica, creemos, sobre todo, que en un nivel ya sea nacional como internacional, debemos evitar las trampas del egoísmo, de ahí nacen la violencia, la intolerancia y el menosprecio del prójimo, para que cada uno pueda dar un lugar a su hermano. Podremos así llevar los unos a los otros y participar en la edificación de una nación siempre más justa, dónde reinen la reconciliación, la solidaridad y la paz.


SITUACIÓN POLÍTICA DE HAITÍ

En el ámbito político, el país vive una crisis indefinida. Los años 1986 - 87 verían la caída de un régimen y el principio de un período de transición que se prolonga aún. La intolerancia, el antagonismo acérrimo y exacerbado de las clases sociales y partidos políticos causó la inestabilidad política y la injerencia de las fuerzas extranjeras, poniendo al pueblo bajo la tutela de la ocupación militar directa o por dichas intervenciones de arbitraje y mantenimiento de la paz. Son por el momento seis mil procediendo de una treintena de naciones los soldados que ocupan el país, algunos dicen que será por diez años. ¿Pero cuánto tiempo será realmente?


SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN HAITÍ

En el ámbito de los derechos humanos, luchamos por el respeto de la vida y los individuos. Esta es la razón por la que, estamos apenados al ver pisoteado el respeto y la dignidad de las personas. Muchos de nuestros hermanos y hermanas sienten que su vida está en peligro, debido a las amenazas y persecuciones que sufren. El miedo y la desconfianza reinan por todas partes.

Una cosa dolorosa que querría mencionar, es la condición de una porción de niños reducidos a condiciones de vida que deshumanizan. ¿Quiénes son? Niños de las calles, niños que viven en domesticidad, muchachas y numerosas niñas que cada vez son más utilizadas en los círculos de la prostitución, estos niños son utilizados para la venta de droga o sirven de objeto de transacciones ambiguas en la frontera dominicana. En medio de este desorden, uno se pregunta, ¿dónde está el futuro de nuestras familias? Cómo los niños, ¿ los jóvenes y los adultos de hoy descubrirán mañana el sentido del deber y la responsabilidad?

Nuestro corazón sangra aún, cuando vemos perpetuarse en nuestro país las situaciones de inseguridad, por impunidad, por corrupción, de explotación a ultranza por el dinero y el poder, y una mascarada de la justicia (véase caso del Padre Juan- Justo).


CONSECUENCIAS
DE LAS INUNDACIONES Y CICLONES

Las catástrofes naturales han afectado terriblemente el país este año. El domingo 23 de mayo de 2004, las inundaciones sumergieron a pueblos enteros (Mapou), mientras que las aguas de los aluviones que se transformaban en torrentes impetuosos se llevaban otros (Fonds-Verrettes), en la región del sureste. Poco tiempo después, el domingo 19 de septiembre, el ciclón "Jeanne" afectaba la región septentrional del país. Aún pueblos difícilmente afectados (Chansolme). Gonaïves, la tercera ciudad del país conoce una suerte trágica. Las pérdidas en vidas humanas son considerables, cerca de tres mil muertes y muchos desaparecidos. Después de más de un mes, la ciudad está aún sumergida en el lodo. Todo esta destruido: sistema de agua, de electricidad, teléfonos, carreteras, etc.


SITUACIÓN DE LA IGLESIA EN HAITÍ

En este contexto de crisis institucional y política, crisis de los valores, crisis de sociedad, la Iglesia que hace camino con el pueblo, pretende vivir más profundamente en comunión con él y da gracias a Dios con todos los haitianos en este año del bicentenario de la independencia, por la conquista de la libertad, hace suyas sus alegrías y sus aspiraciones, sus tristezas y sus angustias (véase Gaudium et Spes 1). Obedeciendo a las exigencias del Evangelio, se hace próxima al hombre, "en ruta", de todo hombre, especialmente el pobre, para dejar algo a su cuenta, tal como ocurre con el buen Samaritano del Evangelio.

Por esta razón, atenta a su misión pastoral en Haití, la Iglesia descubre la cara del Cristo, Siervo sufriente, bajo las características dolorosas de este pueblo. Consciente de la dignidad humana, reitera su compromiso que debe servir al hombre haitiano, a los pobres y toda persona, de acuerdo con la palabra de Dios y a su propia enseñanza social. Ella se une a construir una sociedad y una civilización de paz y amor que tiene “la verdad, como fundamento de las relaciones humanas, la justicia como norma, el amor mutuo como motor y la libertad como clima” como lo decía el bienaventurado Papa Juan XXIII," en su encíclica Pacem en Terris. Estas cuatro exigencias fundamentales, escribe, deben impregnar nuestro comportamiento personal y nuestros compromisos colectivos: de estar presentes en las instituciones de la sociedad, promover el bien común, ejercer desde el interior una influencia sobre las estructuras.


LOS GRANDES TEMAS
DE PREOCCUPACION DE LA IGLESIA

La Iglesia tiene, sin embargo, algunos grandes temas de preocupación. En medio del cuerpo episcopal, buscamos construir una verdadera unidad más perceptible. Dentro de algunas diócesis, hay mucho camino que recorrer aún para llegar a una buena cohesión del presbiterio. La Iglesia creó a una nueva Comisión Episcopal para la paz y la reconciliación en febrero de 2004, después de haber constatado cuánto nuestra sociedad se convertía en conflictiva y violenta. Otros grandes temas de preocupación de la Iglesia son: la promoción y respeto de los derechos fundamentales de todo ser humano; la reconciliación y la promoción de un espíritu de fraternidad, división y solidaridad entre Haitianos y con otros; El Estado de Derecho versus venganza, venalidad; El restablecimiento de los valores morales; la promoción del bien común; la ecología; la hacienda pública, etc.

Un caso particular de preocupación es el del padre Gerardo Juan Juste:

- Se detuvo al Padre Gérard Juste de la Arquidiócesis de Puerto Príncipe ha sido retenido en su casa, sin mandato judicial, mientras que servía de comer a los niños y a los pobres el miércoles 13 de octubre de 2004 por policías de civil.

- Detuvieron al Padre bajo pretexto de interrogarlo, luego lo dejaron en detención preventiva durante siete días (280 horas) en vez de dos días (48 horas) previstos por la ley, bajo la acusación de distribución de dinero y armas, nunca probada. (La Mañana, jueves 14 oct.. 2004).

- Sin nunca haber visto a un juez o haber presentado su defensa, se traslada al Padre a continuación a la Comisaría de Pétion-Ville el martes 19 de octubre de 2004, y encarcelado en la Cárcel nacional, bajo el engañoso pretexto de ataque a la seguridad del Estado.

- La Comisión Episcopal nacional "Justicia y Paz" redactó una nota de protesta.

- Monseñor Joseph Sarga Miot, Arzobispo coadjutor de Puerto Príncipe, opina sobre la detención del Padre Jean Juste (Haití en marcha, 20-26 de octubre de 2004).


"Mons. Miot deplora que al P. Juan Justo no se le haya pasado ante la jurisdicción de un juez natural para ser oído, eso cerca de una semana después de su detención, en el presbiterio de la Iglesia Santa Clara en el pequeño lugar de Cazeau en Puerto Príncipe... Las acusaciones sin prueba y las prácticas destructivas de denigración deben cesar para dejar lugar al diálogo, es solo él quién puede ayudar al país a tomar las vías de la reconciliación y el desarrollo.”


TEMAS TRABAJADOS POR EL CEH

En la pastoral, entre los principales temas trabajados por la Conferencia episcopal de Haití, se pueden mencionar los siguientes: la formación de los sacerdotes, la educación católica; la escuela en medios desfavorecidos, las escuelas en el campo llamadas "presbiterales", la formación universitaria; la catequesis.

En el ámbito de lo socioeconómico y la política, podemos enumerar la siguiente lista: la reconciliación nacional; la paz, para cuál se creó a una comisión episcopal para la paz y la reconciliación; la migración; la participación en los asuntos del Estado (un Representante en el CEP; un representante en el Consejo de los Sabios; un observador en el Grupo de la Sociedad Civil); la asistencia a los pobres (en organismos tales como: Cáritas, el Catholic Relief Services, Servicio de Ayuda Católica, la Food for the Poor, Alimentos para los pobres etc.)

Incluso dentro de las diócesis, los temas de reflexión abordados recientemente son, los de la formación permanente de los sacerdotes, de la reflexión sobre la eucaristía, congresos diocesanos de la misión y la familia, la devoción popular y mariana, la cuestión de la seguridad social del clero. El Congreso Nacional de los Sacerdotes autóctonos, diferido debido a las inundaciones causadas por el ciclón "Jeanne" y los motines de octubre que hicieron imposible el transporte hacia Puerto Príncipe, está en curso de realización.


PERCEPCIÓN DE LA RELACIÓN
ENTRE FRANCIA Y HAITÍ

Como consecuencia del pasado colonial, y gracias especialmente al mantenimiento de la lengua francesa, como lengua oficial del país junto al “criollo”, existe una proximidad cultural innegable entre Haití y Francia. Lo que constituye una base para una aproximación entre las dos naciones y nuestras dos iglesias. Sin embargo sí, se constata recientemente la existencia de un determinado malestar, relacionado a las contingencias...


¿QUé PROFUNDIZAR
EN LOS MESES O AÑOS FUTUROS?

Del lado de la Iglesia de Haití como también del de la nación, creemos que es importante e indispensable promover y mantener buenas relaciones entre los dos países y las dos iglesias. Volviéndose proactivos, podemos anticipar la hora más efectiva y afectiva fraternidad. No dudo que iniciativas como éstas, la invitación que se nos hizo y mi presencia aquí, tendrá ciertamente un impacto en el futuro.

Pero sigo convencido de que debemos encontrar un espacio de comunicación, prever la creación de un canal de intercambio entre la Iglesia de Francia y la Iglesia de Haití. Quizá se podrían crear misiones en visita de una aproximación pastoral, una cooperación entre sacerdotes o instituciones, por ejemplo, hermanamiento de diócesis o parroquias, como la experiencia que ya se vive, pero tímidamente. Promover el diálogo y la aproximación pastoral podrían hacerse también por la puesta en marcha de breves seminarios de formación en distintos niveles, la organización de intercambios culturales entre nuestros jóvenes, la concesión de becas de estudios en favor de jóvenes haitianos, etc. Es todo ¡gracias!


DOCUMENTACIÓN OMI es una publicación no oficial
de la Administración general de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada
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