Documentation
297 Enero 2011
296 Noviembre 2010
295 Mayo 2010
294 Abril 2010
293 Marzo 2010
292 Febrero 2010
291 Enero 2010
290 Diciembre 2009
289 Octubre 2009
288 Septiembre 2009
287 Abril 2009
286 Febrero 2009
285 Noviembre 2008
284 Septiembre 2008
283 Julio 2008
282 Abril 2008
281 Marzo 2008
280 Enero 2008
279 Noviembre 2007
278 Julio 2007
277 Mayo 2007
276 Marzo 2007
275 Enero 2007
274 Diciembre 2006
273 Octubre 2006
272 Julio 2006
271 Mayo 2006
270 Marzo 2006
269 Enero 2006
268 Diciembre 2005
267 Octubre 2005
266 Septiembre 2005
265 Mayo 2005
264 Abril 2005
263 Enero 2005
262 Diciembre 2004
261 Noviembre 2004
260 Junio 2004
259 Mayo 2004
258 Abril 2004
257 Marzo 2004
256 Febrero 2004
255 Enero 2004
254 Octubre 2003
253 Septiembre 2003
252 Abril 2003
251 febrero 2003
250 Enero 2003
249 Noviembre 2002
248 septiembre 2002
247 Julio 2002
246 abril 2002
245 marzo 2002
244 febrero  2002
243 diciembre  2001
242 octubre 2001
241 Septiembre 2001
240 mayo 2001
239 Abril 2001
238 febrero 2001
237 Enero 2001
236 octubre 2000
235 Septiembre 2000
234 mayo 2000
233 abril 2000
232 febrero 2000
231 enero 2000
230 Noviembre 1999
229 Septiembre 1999
228 mayo 1999
227 abril 1999
226 marzo 1999
225 febrero 1999
224 diciembre 1998
223 noviembre 1998
222 octubre 1998
221 mayo 1998
Documentación OMI abril 1999

DOCUMENTACIÓN- OMI
N°227 abril 1999


Tres Oblatos
en el Sínodo de Obispos para Asia

Mons. Adam Exnero.m.i.arzobispo de Vancouver
Mons. Orlando B. Quevedoo.m.i.arzobispo de Cotabato
P. Andrzej Madejo.m.i.superior eclesiástico
de la misión sui juris de Turkmenistán

Indice
Migraciones y globalización
     Adam Exnero.m.i.arzobispo de Vancouver(Canadá)

Globalización e Iglesias de Asia
     Orlando B. Quevedoo.m.i.arzobispo deNueva Segovia

Misión sui juris de Turkmenistán
     Andrzej Madejo.m.i.

Comunidades eclesiales de baseun modo nuevo de ser Iglesia en Asia
     Entrevista con mons. Orlando B. Quevedoo.m.i.


* * * * *

Presentación

Entre los miembros de la asamblea especial para Asiadel Sínodo de los obisposque se tuvo en Roma en la primaverade 1998había tres oblatos. Mons. Orlando B. Quevedoentoncesarzobispo de Nueva Segoviaahora arzobispo de Cotabatoformaba partede la delegación de Filipinas. Mons. Adam Exnerarzobispo de VancouverCanadáera uno de los miembros directamente invitados por el papa.El p. Andrzej Madejsuperior eclesiástico de la misiónsui juris de Turkmenistánera miembro ex officiodel Sinodo (Infor. OMIjunio 98). Los dos arzobispos se dirigierona la asamblea sinodal sobre el tema de la globalización y sus efectosen sus regiones respectivas. El p. Madej se expresó sobre la vueltadiscreta de la Iglesia católica a esta antigua repúblicasoviética. Documentación OMI publica de buen gradosus intervenciones en asamblea plenaria. Ofrecemos también el textode una entrevista concedida por mons. Quevedo a la agencia Fidessobre el tema de las comunidades eclesiales de base. Ha propuestoa éstas al Sínodo como un medio para las Iglesias de Asiade responder comunitariamente y de una manera concreta a la globalización.

Migraciones y globalización

Adam Exnero.m.i.
Arzobispo de Vancouver (Canadá)

Ante todoquiero darle las graciassanto padreporhaberme invitado a participar en este Sínodo de obispos para Asia.La experiencia de este Sínodo me ofrece la ocasión de conocermejor la Iglesia en Asia y los asiáticos. Esto me ayudaráenormementeporque mucha de la gente de mi diócesis es de origenasiático.

El fenómeno de la globalización ha sidomencionado muchas veces en las intervenciones de este Sínodo ysobre este tema quiero expresarmeinsistiendo en la globalizaciónen cuanto es causada por las migraciones de gente de un país aotro (Instrumentum laboris n° 9).

El mundo es cada vez más una aldea global y máspaíses se hacen multiculturales. Esto es cierto no sóloen Asiasino también en otras regiones del mundo. Ademásmientras la ciencia y la tecnología proporcionen más y mejoresmedios de comunicación y de transporteel fenómeno de laglobalización no parece que va a desaparecer. Está ahí...para quedarse.

La archidiócesis de Vancouver es un buen ejemplode una sociedad que se ha hecho multicultural por la inmigración.Una encuesta reciente revela que la lengua inglesa se ha convertido enlengua minoritaria en Vancouver. El 57% de la población de Vancouverno habla inglés en casa. El 30% habla chino y los demáshablan 138 lenguas diferentesla mayor parte asiáticas. Esta mezclacultural asiática múltiple se refleja en nuestras parroquiasque tienen feligreses a menudo de 50 a 60 países diferentes. Poresoal tener inmigrados de cada continente con alto porcentaje de asiáticosVancouver se ha convertido literalmente en un microcosmo del mundo.

Algunos padres sinodalescomo he observado en sus intervencionestienden a ver la inmigración y el multiculturalismo con preocupaciónpor temor a los efectos posibles del multiculturalismo en la cultura ylos valores culturales del país. Aunque este temor pueda ser encierta medida justificadoquisiera sugerir que la inmigracióny el multiculturalismo tienen también valores positivos queami modo de verprevalecen sobre los aspectos negativos.

La experiencia multicultural es muy positivaofrecela ocasión de enriquecimiento mutuo y contribuye considerablementea la mejor comprensiónfraternidadarmonía y paz entregente de orígenes culturales y raciales diferentes. Para que elmulticulturalismo produzca sus efectoshay que pedir a los inmigrantesque no rechacen su cultura cuando llegan a un país nuevo. El rechazode su cultura conduce a la pérdida de identidad y al desarraigocon consecuencias lamentables. Hay que animar más bien a los inmigrantesa conservar todo lo que hay de verdaderode bueno y hermoso en su culturay a compartir con otros sus valores culturales positivos. Al mismo tiempohay que alentarlos a que estén abiertos para acoger todo lo quehay de verdaderode bueno y hermoso en las otras culturas. De este modola experiencia multicultural se convierte en un medio de fecundacióncruzada y de enriquecimiento mutuo y marca una etapa para el nacimientode una nueva cultura rica en elementos de muchas otras.

Aunque nuestra experiencia multicultural es muy positivano está sin problemas o desafíos. A causa de la multiplicidadde lenguas y de un conocimiento a menudo imperfecto del inglésnuestra lengua de trabajola comunicación no es siempre fácil;la paciencia y buena voluntadsin embargocontribuyen enormemente aresolver este problema. Ademásaunque nos esforzamos por servira la gente en su lenguaen lo posible y cuanto es necesarioes prácticamenteimposible hacerlo para cada pequeño grupo lingüístico.A este respectonecesitamos la ayuda de las diócesis extranjeraspara proporcionarnos sacerdotes al servicio de los diferentes grupos lingüísticos.Estoy muy agradecido por su ayuda a las diócesis extranjerasentreellas las diócesis de Asia. Por últimoen una situaciónmulticultural como la nuestrala inculturación se hace muy difícilsi no imposible. ¿Cómo promover la inculturaciónen una parroquia con feligreses de 50 ó 60 países diferentes?

A pesar de las dificultades inherentes a nuestra situaciónmulticulturalnuestra Iglesia local es muy activa y va creciendo. Esteaumento se debe en parte a la inmigración y en parte a un crecimientoanual significativo del número de conversiones. Un alto porcentajede nuestros convertidos es asiático. Nuestros laicos estáncada vez más metidos en la evangelización y el númerode conversiones se debe en gran medida a ellos.

En preparación al gran jubileo y nuevo mileniohemos comenzado la preparación de un sínodo diocesano. Nuestraesperanza y oración es que dicho sínodocon la participacióny aportación multiculturalesdé el impulso y la orientaciónpastoral necesarios para una nueva primavera de la fe y de la vida cristianaen el umbral de este nuevo milenio.

* * * * *

Globalización e Iglesias deAsia

Mons. Orlando B. Quevedoo.m.i.
Arzobispo de Nueva SegoviaFilipinas

Esta intervención remite al n° 8 del Instrumentumlaboris (cap. IRealidades asiáticas)al n° 13 (Imagende la Iglesia) y al n° 47 (Extensión de la misión evangelizadorade la Iglesia).

Que Asia sea el vasto continente de los pobres es unaverdad elementalaunque profunda y compleja. La pobreza de Asia estáen fuerte contraste con la riqueza de sus diversas culturas.

Pero llama la atención que en el Instrumentumlaboris no se haga mención de un viento de cambio aparentementeirresistible que sopla pujantemente a través de todo el continenteasiáticotrayendo a la vez bendiciones y maldiciones. Es el fenómenode la globalización. La Iglesia en Asia no debe ignorar este fenómeno.Es ahora la realidad predominanteinvadentea la sombra de la cual hande discernirse en la fe todas las realidades socialeseconómicaspolíticas y culturales de Asiareligiosas inclusive.

¿Qué es el fenómeno de la globalización?¿Cuál es su impacto actual en los pobres en Asia? A la luzde la buena noticia de Jesús y del reino de Dios¿quédeben decir y hacer las Iglesias sobre la globalizaciónsi quierenevangelizar y renovar en el Espíritu el rostro de Asia? ¿Adóndenos está llevando el Espíritu de Jesús?

Corresponde a la Iglesia de Asia haceren este Sínodoun discernimiento pastoral colectivo respecto a estos interrogantes tancruciales. En el espíritu de diálogopermítasemesugerir algunos caminos para un tal discernimiento que lleve a una acciónpastoral común.

Globalizacióneconómica
Especialmente después del derrumbamiento del socialismocomunista en la Europa del estela ideología del capitalismo neoliberaldominante ha conseguido abrir los mercados mundiales a las fuerzas dela libre empresa. Ha surgido un nuevo orden económico mundialbasado en la creencia de que "las libres corrientes del comerciode las finanzas y de la información darán los mejores resultadospara el crecimiento y el bienestar humano." La liberalizacióny la desregulación del comercio generan corrientes comercialesfinancieras y de información internacionalesen un "mercadoglobal único e integrado". El Informe de 1997 sobre eldesarrollo humano(HDR) del programa de desarrollo de las NacionesUnidasdel que se toman las observaciones anterioresseñala quehoy la globalización "se presenta con aires de inevitabilidady de convicción irresistible. Desde los buenos tiempos del librecambio en el s. XIXninguna teoría económica ha obtenidoun asentimiento de certeza tan amplio" (pág. 82).

Pero ya en su encíclica Centesimus annus(CA)el santo padre hacía una observación parecidacuandohablaba de situaciones en las cuales "están vigentes todavíalas reglas del capitalismo primitivo"de una situación "queno tiene nada que envidiar a la de los momentos más oscuros dela primera fase de industrialización" (CA33). Nos poníaya en guardia contra los peligros "de una ideología radicalde tipo capitalistaque rechaza incluso el tomar en consideraciónla marginación y la explotación de los débiles"(cf. CA42). Recordaba al mundo entero "que existen numerosas necesidadeshumanas que no tienen salida en el mercado. Es un estricto deber de justiciay de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanasfundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas" (CA34).

Iglesia de los pobresy globalización
Ante la pobreza abismal de Asianuestra perspectiva de discípuloses llegar a ser la "Iglesia de los pobres". Era el llamamientodel papa Pablo VI a los obispos de Asia reunidos en Manila en 1970. Fueigualmente el dirigido a la Iglesia universal por el papa Juan Pablo IIen su encíclica social Laborem exercens. Desde entoncesen sus viajes pastorales por los diferentes continentesha repetido estellamamiento a ser la Iglesia de los pobres. Un llamamiento de estáíndole no tiene su origen en una ideologíasea capitalistao socialista. Viene de Jesucristo mismoy expresa concretamente el amorde preferencia del Señor por los pobres. Tenemospuesque discernirla globalización desde el punto de vista de los pobres y de laIglesia de los pobres.

Por ciertodebemos reconocer que la globalizaciónes un fenómeno de potencial positivo inimaginable. Hay ya aumentosimportantes en ingresos globalesresultado de una mayor eficacia y competitividadun crecimiento de los intereses de los capitalesun comercio másdesarrollado. Los flujos de cambios en el mercado global se elevan cotidianamentea unos tres mil millones de dólaresy las transacciones entrecontinentes se hacen en unos segundos - realidad a la vez maravillosay terrorífica.

En cuanto a valores positivostenemos tambiénque reconocer el potencial de la globalización. Es posibleporejemploque la globalización pueda ayudar a realizar la idea escriturísticay cristiana de un mundo como única familia de Diosdelreconocimiento universal de la dignidad humana y del destino universalde los bienes de la tierraasí como de la gestión responsablede la propiedad privada?

Por otra partevemos con tristeza las numerosas fuerzasde muerte que desencadena la globalización en la vida de los pobresen Asia. El Informe de 1997 sobre el desarrollo humano señalaque "la desigualdad no es inherente a la globalización".Sin embargohay tendencia a dejar al margen a los países pobresy a los mismos pobres. Los flujos del comercio mundial y las inversionesson desviados en favor de los más poderososespecialmente porel hecho de que "los flujos de inversiones están a menudoligados a las transferencias de tecnología". En consecuencia"inmensas regiones del mundo quedan fuera de los avances tecnológicos"(HDRpág. 84). Además"los países en víasde desarrollocon las tres cuartas partes de la población delmundopercibirán solamente de un cuarto a un tercio de los ingresosgeneradosdifícilmente una distribución equitativa..."(HDRpág. 85). Incluso más categóricamenteel informeestablece: "Los países pobres son a menudo perdedores porquelas reglas del juego se organizan en contra suya - particularmente lasrelativas al comercio internacional". Y aún otra conclusión:"La globalización avanza rápidamentepero en beneficiode los países más dinámicos y poderosos del nortey del sur... Es pretencioso pensar que los beneficios llegaránnecesariamente a los países más pobres" (HDRpág.87).

La globalización ha puesto de manifiesto el poderde las sociedades multinacionales. "Los 350 grupos más importantesdan cuenta y razón actualmente del 40% del comercio mundial y suvolumen de negocios supera el PNB de muchos países. (Los cincomás importantes superan el PNB del sudeste asiático y delÁfrica subsahariana)" (HDRpág. 92). "Hoylafortuna de los diez multimillonarios más ricos es de 133 mil millonesde dólaresmás de una vez y media el ingreso nacional totalde todos los países menos desarrollados" (HDRpág.38).

Dejo a otros la tarea de tratar el impacto de la globalizaciónen las culturas de Asia. Ciertamente está emergiendo una culturaglobal y entre sus características se pueden mencionar el materialismoel consumismoel secularismo y el relativismo.Dramáticamenteestas características comienzan significativamente a abrirse caminoen las culturas tradicionalesincluso en las creencias religiosas deAsia.

El Espíritu Santo y una Iglesiaprofética frente a la globalización
Un análisis pastoral de los aspectos económicos de laglobalización en relación con la pobreza de los pueblosde Asia debe incluir el discernimiento en la oración sobre la obradel Espíritu Santo en Asia. ¿Qué pide el EspírituSanto a las Iglesias de Asia? Permítanme sugerir algunas indicaciones.

El Espíritu de Dios es el Espíritu deunidad y de solidaridad. Pero la experiencia de la "gente humilde"de Asiade los campesinosde las poblaciones indígenas o de tribude los pescadoresetc.es que su vida y su entorno se han visto afectadoshasta ahora más bien negativamente por la globalizacióneconómica; que los beneficios económicos positivos de laglobalización en cuanto a aumento de ingresos y calidad de vidano han llegado a ellos; que la prioridad dada a la industrializaciónen los países en desarrollo ha supuesto un abandono de la agriculturade la que dependen la inmensa mayoría de los asiáticos;y que la obsesión de los países en desarrollo por industrializarserápidamente ha causado un gran perjuicio al ambiente y a los recursosnaturales de los países de Asia.

El Espíritu de Jesús que es tambiénEspíritu de amorque incluye particularmente el amor de preferenciapor los pobresimpulsa a las Iglesias de Asia a ser proféticas.Necesitamos profetas que recuerden a las fuerzas de globalizacióny a las instituciones mundiales que supervisan el sistema del mercadotales como el Banco mundialel Fondo monetario internacional y la Organizaciónmundial del comercioque la justicia social en el mundo está mejorservida cuando políticas y directrices están inspiradaspor una solidaridad activa con los pobres.

El mismo Espíritu de amor es el Espíritude renovación. El Espíritu nos llama a ser protagonistasde la renovación. Debemos ayudar a reorientarcon las demáspersonas de buena voluntadlas fuerzas de la globalización demodo que éstas sean conducidas verdaderamente por el EspírituSanto y en consecuencia trabajen en favor de los pobres. De este modoel reino de Dios será más tangible en Asia.

Recomendacionespastorales
Mirando al futuropermítanme proponer al Sínodoalgunas recomendaciones pastorales:

1) Que las Iglesias de Asia -guiadas por la doctrinasocial de la Iglesia relativa a la centralidad de la persona humana enel desarrollo integrala la opción por los pobresal destinouniversal de los bienes creadosa la dimensión social de la propiedadprivada y a la dimensión internacional de la justicia social- seanpara los pobres una voz creíble y eficazembarcándose enun nuevo modo de ser Iglesia en Asiaya individuada en miles de comunidadeseclesiales de base. Por esolas Iglesias de Asia pueden dara nivelelemental de base de una auténtica comunidad de discípulosuna respuesta comunitaria concreta a la globalización.

2) Que las Iglesias de Asia hagan un llamamiento a lasIglesias-hermanas del primer mundo para que el caso de los pobres de Asiaesté efectivamente presente en los corredores del poderdondese toman las decisiones económicas y políticas que afectana los sistemas del mercado.

3) Que el mensaje final del Sínodo refuerce elllamamiento del santo padreexpresado en su mensaje para la Jornada mundialde la paz de 1998: "Globalización sin marginación;globalización en solidaridad."


* * * * *

Misión suijuris de Turkmenistán

P. Andrzej Madejo.m.i.

1. La vuelta discreta de la Iglesia
El Espíritu santo que actúa en la historia antes quenosotrosmás que nosotros y mejor que nosotrosy diseñacontinuamente la geografía de la evangelizaciónnos habíaprecedido a los dos misioneros oblatos de María Inmaculadacuandollegamos a Achkhabadcapital de Turkmenistánel 10 de octubrede 1997. Entre las personas que nos han recibidoalgunos se acordabande sus antepasados católicos. Nos han mostrado una antigua fotode la iglesia católica que se había construido en la capitalde Turkmenistán a principios del siglo XX. Alguien incluso nosindicó el lugar donde estaba. Corrió por desgracia la mismasuerte que otras tantas iglesias en el imperio soviético. Despuésde la revoluciónse eliminaron las cruces y los campanarios ylas iglesias se convirtieron en edificios como los demás.

Hace ahora seis años que Turkmenistánes un estado independiente. Actualmente una Iglesia puede adquirir personalidadjurídica a condición de reunir 500 firmas en una ciudad.

2. Sembramos los primeros granos
Cada domingo celebramos la eucaristía para los católicosextranjeros que residen en la capital por razones profesionales. Procuramoslocalizar y visitar las familias con raíces católicas. Invitamosa algunos a participar en encuentros bíblicos y conversacionesde grupo donde se lee la palabra de Dios en ruso. Algunas personas hansido admitidas al catecumenado. Estamos también buscando personascon raíces católicas en otras ciudades de Turkmenistáncomo KrasnowodskMaryetc.Tenemos los primeros contactos ecuménicoscon la Iglesia ortodoxa y los protestantes. Nos hemos encontrado con losmusulmanes en varias ocasiones en un clima de mutua simpatía. Estamosaprendiendo la lengua turkmena localque es la lengua oficial del nuevoestado.

3. -Una libertad difícil!
La parábola evangélica del hombre asaltado y dejadomedio muerto al borde del camino parece reflejar la situación dramáticade mucha gente con la que nos encontramos. Paradójicamente estagente siente una increíble nostalgia por los años negrosvividos bajo la dictadura del imperio soviético.

Las palabras de Martin Buber son de sorprendente actualidad:La verdadera servidumbre es cuando el hombre olvida su propia libertady ya no la quiere porque se ha resignado a la esclavitud.

4. Primeros signos de esperanza
El pasado 5 de marzohemos tenido la ocasión de encontrarnoscon los estudiantes y los profesores de islam en la Universidad de Achkhabad.Uno de ellos hizo esta pregunta: "¿Cómo Dios ha podidopermitir que su propio hijo sufriera tan atrozmente en la cruz?"

Hemos respondido que hace ya 2000 años que laIglesia se hace esta misma pregunta... llena de asombro ante la locuradel amor de Dios por nosotros... Esta locura de amor es para nosotrosuna fuente de la que brotan adoración y oración. "-Tantoamó Dios al mundo...!"

Nos sorprende y conmueve saber que hay tanta gente quereza por la nueva misión de Turkmenistán.

Por esopodemos esperar que un día se cumplanlas palabras de aquella mujer al enterarse de que la Iglesia católicahabía vuelto a los confines del desierto de Karakum: "-Seduna semilla que se hará un gran árbol. Dios os bendiga!"


* * ** *

Comunidades eclesialesde base
un modo nuevo de ser Iglesia en Asia
(Agencia internacional Fides - 1 de mayo de 1998 )

Entrevista con mons.Orlando B. Quevedoarzobispo de Nueva Segovia
La necesidad de encontrar un modo nuevo y diferente de ser"Iglesia en Asia" es el hilo conductor del presente Sínodo.¿Cuáles pueden ser los caminos de una evangelizaciónmás eficaz con raíces en suelo asiático? Fidesse lo ha preguntado a mons. Orlando Quevedoarzobispo de Nueva Segoviadiócesis antigua de 400 añosdonde mons Quevedo introdujocon éxito las comunidades eclesiales de base. Después dedoce años de actividad pastoral y enseñanza en regionescon fuerte presencia islámica del sur de Filipinasy otros sieteaños al frente de la diócesis de Kidapawan (Mindanao) enun momento particularmente difícil de la historia del paísmons. Quevedo ha llegado a darse cuenta de la importancia de las comunidadesde base para la evangelizaciónel diálogo y el desarrollo.

- ¿Cuáles son losdesafíos que las Iglesias de Asia deben afrontary cómopueden responder?
- Desde su fundación en 1970tres realidades fundamentaleshan guiado en su reflexión pastoral a la federación de Conferenciasepiscopales de Asia (FABC):

1) Asia es el "continente de los pobres"donde se encuentran el 73% de los pobres del mundo. Tal vez no son losmás pobres absolutamente -se los encuentran en África subsahariana-pero la pobreza rural es una dura realidad. Una realidad a menudo subestimadadado que los medios de comunicación ponen más el acentoen la situación de las ciudadesdonde viven millones de personasen chabolas y donde prospera la criminalidad. Por tantoes normal quela Iglesia de Asia haga la opción preferencial por los pobres ysea la Iglesia de los pobres.

2) La situación de Asia como cuna de las antiguasreligiones del mundoque durante siglosantes de la venida de Cristohan modelado y enriquecido las civilizaciones del continentey preparadolas poblaciones a recibir el mensaje de la salvación. De ahíla exigencia para la Iglesia de ser una Iglesia del diálogo.

3) Aunque Cristo haya nacido en Asiael cristianismoes considerado en muchas partes del continente como una "religiónextranjera"; en muchos paíseslos cristianos tienen problemasde identidad. De ahí la necesidad de una Iglesia cada vez másinculturadacada vez más asiática.

El conjunto de estas tres realidades pone de manifiestola necesidad de un triple diálogo: con los pobrescon las creenciasy con las culturas.

- Concretamente¿cómose realiza este diálogo?
- Es necesario que la Iglesia sea una Iglesia de comuniónun pueblo en comunión con la Iglesia universal y con los pueblosy las culturas de Asia. Debe ser activa en la solidaridad con los pobresy en su búsqueda de una vida mejoren armonía con la creaciónde Diosque debe ser defendida y protegida. Esto quiere decir que laIglesia en Asia debe ser activa al mismo tiempo que contemplativay serasí sólidamente apostólica. Esta manera nueva deser Iglesia en Asia se refleja en las comunidades eclesiales de base quecon las comunidades humanas de base allí donde los católicosson minoríaocupan un lugar privilegiado en la perspectiva dela FABCcomo atestiguan muchos de sus documentos.

Mi colegamons. Francisco Clavers.j.define asílas comunidades eclesiales de base: comunidades de creyentes que se encuentranregularmentenormalmente con responsables laicospara expresar su propiafe en una oración participada y para responder a la luz de la fea los problemas o acontecimientos. Se tratasi usted quierede una versiónpara nuestro tiempo de las primeras comunidades cristianas descritas enlos Hechos de los Apóstoles. He experimentado que las comunidadeseclesiales de base son un medio eficaz de evangelización y de promociónhumana. Estas comunidades deben ser alentadas y sostenidas de modo queproduzcan frutos abundantes en la Iglesia.

- Háblenos algo másde las Comunidades eclesiales de base en Filipinas
- Mi experiencia es alentadorasea con las comunidades eclesialesde baseo con las comunidades humanas de base. Éstas últimasson particularmente activas entre las poblaciones mayoritariamente musulmanascomo en Joló en el sur de Filipinasdonde mons. Benjamínde Jesús ha sido asesinado el año pasado. En la diócesisde Kidapawan (Mindanao)donde he sido obispo de 1980 a 1986las mayorparte de las parroquias estaban organizadas en comunidades cristianasde basecomo se dice allí. Es una iniciativa lanzada en los años70y mostró que se adaptaba particularmente a las característicasculturales y sociales de la región. Que las comunidades han echadoraíces y han sido eficaces para la evangelizaciónse havisto cuando el presidente Marcosdeseoso de suprimir todo intento derenovar la sociedad según las perspectivas del evangelioinstauróla ley marcial y hubo varias víctimasentre ellas dirigentes pastoralescomo el padre Tullio Favalip.i.m.e.

Nombrado en 1986 al frente de la diócesis deNueva Segoviaen el norte de Filipinasencontré una situacióntotalmente diferente. La Iglesia de Vigansede de la diócesises una Iglesia sólida como su catedral y orgullosa de una tradiciónde 400 años. Por ciertocomparada con Kidapawanse trataba deuna Iglesia más de ritualmás centrada en las ceremonias.Aquícomo en todas las diócesis de Luzónhace diezaños la fe no estaba involucrada en la dimensión socialcontemplada por el evangelio de Jesús.

Los sacerdotes administraban los sacramentosorganizabanlas celebraciones religiosas. La vida diocesana giraba en torno a tradicionesque incluían sobre todo a la gente más rica de la poblacióny en cierta maneradejaban de lado a los que no formaban parteen sumayoría pobres.

Los comienzos no fueron fáciles. He insistidopara que los pobres fueran invitados a participar en las reuniones pastorales.No era fácil organizar reuniones con campesinospescadores y madresde familia. Para que la comunidad fuera una comunidad de la diócesisenteraera necesario que los problemas y las experiencias fueran compartidaspor todosclero y laicos. El clerodespués de cierta perplejidadmuy comprensible al principiocomenzó a apreciar esta nueva manerade ser dirigentes y servidores de la gente; y actualmente tenemos 1.200comunidades eclesiales de base en las 36 parroquias de la archidiócesis.Que yo sepahay más de 47.000 comunidades eclesiales de base ycomunidades humanas de base en Filipinas.

- ¿Piensa que esta experienciapuede ser utilizada con éxito en toda Asia?
- Estoy seguro de que sí. Pero esto pedirá esfuerzosconsiderables por parte de los laicosde los grupos parroquiales y sobretodo de los sacerdotes. En otros países habrá diferentesproblemas de organización y de funcionamiento. Especialmente enlos lugares donde los católicos son una pequeña minoríahabráademás de las dificultades económicas habitualesproblemas tales como la sospecha y hostilidad por parte de los miembrosde otras religiones. Estas dificultades se pueden superar con el diálogo.Estoy convencido de que donde cristianos y no cristianos viven al ladounos de otrosya existen las bases para comunidades humanas de base.Estas comunidadesque pueden ser vistas como medios de inculturaciónson de hecho un proceso natural de crecimiento en la fe cristiana.

Nota: La 5ª Asamblea plenaria de la FABCen 1990ha subrayado la tarea para la Iglesia de construir la comuniónentre todos como una respuesta a la exigencia de ser Iglesia: "Unacomunión de comunidades donde laicosreligiosos y clero se reconoceny aceptan unos a otros como hermanos o hermanas. Son convocados por lapalabra de Dios queconsiderada como una presencia casi sacramental delSeñor resucitadolos conduce a formar pequeñas comunidadescristianas" (FABC 8). Después de estudios y experiencias seriasla Oficina para los laicos de la FABC ha lanzado cursos específicosde formación en 13 países. En seis países de Asiaequipos nacionales están construyendo pequeñas comunidadescristianas. Los textos han sido traducidos a más de diez lenguasdel continente (Fides 1 de mayo 1998).

 

DOCUMENTACIÓN - OMI
es una publicaciónno oficial de la Administración general
de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada
C.P. 906100100 Roma-AurelioItalia.
Fax: (39) 06 39 37 53 22
e-mail: omigen@networld.it



Imprime este documento