| * * * * *Presentación Entre los miembros de la asamblea especial para Asiadel Sínodo de los obisposque se tuvo en Roma en la primaverade 1998había tres oblatos. Mons. Orlando B. Quevedoentoncesarzobispo de Nueva Segoviaahora arzobispo de Cotabatoformaba partede la delegación de Filipinas. Mons. Adam Exnerarzobispo de VancouverCanadáera uno de los miembros directamente invitados por el papa.El p. Andrzej Madejsuperior eclesiástico de la misiónsui juris de Turkmenistánera miembro ex officiodel Sinodo (Infor. OMIjunio 98). Los dos arzobispos se dirigierona la asamblea sinodal sobre el tema de la globalización y sus efectosen sus regiones respectivas. El p. Madej se expresó sobre la vueltadiscreta de la Iglesia católica a esta antigua repúblicasoviética. Documentación OMI publica de buen gradosus intervenciones en asamblea plenaria. Ofrecemos también el textode una entrevista concedida por mons. Quevedo a la agencia Fidessobre el tema de las comunidades eclesiales de base. Ha propuestoa éstas al Sínodo como un medio para las Iglesias de Asiade responder comunitariamente y de una manera concreta a la globalización. Migraciones y globalización
Adam Exnero.m.i. Arzobispo de Vancouver (Canadá)Ante todoquiero darle las graciassanto padreporhaberme invitado a participar en este Sínodo de obispos para Asia.La experiencia de este Sínodo me ofrece la ocasión de conocermejor la Iglesia en Asia y los asiáticos. Esto me ayudaráenormementeporque mucha de la gente de mi diócesis es de origenasiático. El fenómeno de la globalización ha sidomencionado muchas veces en las intervenciones de este Sínodo ysobre este tema quiero expresarmeinsistiendo en la globalizaciónen cuanto es causada por las migraciones de gente de un país aotro (Instrumentum laboris n° 9). El mundo es cada vez más una aldea global y máspaíses se hacen multiculturales. Esto es cierto no sóloen Asiasino también en otras regiones del mundo. Ademásmientras la ciencia y la tecnología proporcionen más y mejoresmedios de comunicación y de transporteel fenómeno de laglobalización no parece que va a desaparecer. Está ahí...para quedarse. La archidiócesis de Vancouver es un buen ejemplode una sociedad que se ha hecho multicultural por la inmigración.Una encuesta reciente revela que la lengua inglesa se ha convertido enlengua minoritaria en Vancouver. El 57% de la población de Vancouverno habla inglés en casa. El 30% habla chino y los demáshablan 138 lenguas diferentesla mayor parte asiáticas. Esta mezclacultural asiática múltiple se refleja en nuestras parroquiasque tienen feligreses a menudo de 50 a 60 países diferentes. Poresoal tener inmigrados de cada continente con alto porcentaje de asiáticosVancouver se ha convertido literalmente en un microcosmo del mundo. Algunos padres sinodalescomo he observado en sus intervencionestienden a ver la inmigración y el multiculturalismo con preocupaciónpor temor a los efectos posibles del multiculturalismo en la cultura ylos valores culturales del país. Aunque este temor pueda ser encierta medida justificadoquisiera sugerir que la inmigracióny el multiculturalismo tienen también valores positivos queami modo de verprevalecen sobre los aspectos negativos. La experiencia multicultural es muy positivaofrecela ocasión de enriquecimiento mutuo y contribuye considerablementea la mejor comprensiónfraternidadarmonía y paz entregente de orígenes culturales y raciales diferentes. Para que elmulticulturalismo produzca sus efectoshay que pedir a los inmigrantesque no rechacen su cultura cuando llegan a un país nuevo. El rechazode su cultura conduce a la pérdida de identidad y al desarraigocon consecuencias lamentables. Hay que animar más bien a los inmigrantesa conservar todo lo que hay de verdaderode bueno y hermoso en su culturay a compartir con otros sus valores culturales positivos. Al mismo tiempohay que alentarlos a que estén abiertos para acoger todo lo quehay de verdaderode bueno y hermoso en las otras culturas. De este modola experiencia multicultural se convierte en un medio de fecundacióncruzada y de enriquecimiento mutuo y marca una etapa para el nacimientode una nueva cultura rica en elementos de muchas otras. Aunque nuestra experiencia multicultural es muy positivano está sin problemas o desafíos. A causa de la multiplicidadde lenguas y de un conocimiento a menudo imperfecto del inglésnuestra lengua de trabajola comunicación no es siempre fácil;la paciencia y buena voluntadsin embargocontribuyen enormemente aresolver este problema. Ademásaunque nos esforzamos por servira la gente en su lenguaen lo posible y cuanto es necesarioes prácticamenteimposible hacerlo para cada pequeño grupo lingüístico.A este respectonecesitamos la ayuda de las diócesis extranjeraspara proporcionarnos sacerdotes al servicio de los diferentes grupos lingüísticos.Estoy muy agradecido por su ayuda a las diócesis extranjerasentreellas las diócesis de Asia. Por últimoen una situaciónmulticultural como la nuestrala inculturación se hace muy difícilsi no imposible. ¿Cómo promover la inculturaciónen una parroquia con feligreses de 50 ó 60 países diferentes? A pesar de las dificultades inherentes a nuestra situaciónmulticulturalnuestra Iglesia local es muy activa y va creciendo. Esteaumento se debe en parte a la inmigración y en parte a un crecimientoanual significativo del número de conversiones. Un alto porcentajede nuestros convertidos es asiático. Nuestros laicos estáncada vez más metidos en la evangelización y el númerode conversiones se debe en gran medida a ellos. En preparación al gran jubileo y nuevo mileniohemos comenzado la preparación de un sínodo diocesano. Nuestraesperanza y oración es que dicho sínodocon la participacióny aportación multiculturalesdé el impulso y la orientaciónpastoral necesarios para una nueva primavera de la fe y de la vida cristianaen el umbral de este nuevo milenio. * * * * *Globalización e Iglesias deAsiaMons. Orlando B. Quevedoo.m.i. Arzobispo de Nueva SegoviaFilipinasEsta intervención remite al n° 8 del Instrumentumlaboris (cap. IRealidades asiáticas)al n° 13 (Imagende la Iglesia) y al n° 47 (Extensión de la misión evangelizadorade la Iglesia). Que Asia sea el vasto continente de los pobres es unaverdad elementalaunque profunda y compleja. La pobreza de Asia estáen fuerte contraste con la riqueza de sus diversas culturas. Pero llama la atención que en el Instrumentumlaboris no se haga mención de un viento de cambio aparentementeirresistible que sopla pujantemente a través de todo el continenteasiáticotrayendo a la vez bendiciones y maldiciones. Es el fenómenode la globalización. La Iglesia en Asia no debe ignorar este fenómeno.Es ahora la realidad predominanteinvadentea la sombra de la cual hande discernirse en la fe todas las realidades socialeseconómicaspolíticas y culturales de Asiareligiosas inclusive. ¿Qué es el fenómeno de la globalización?¿Cuál es su impacto actual en los pobres en Asia? A la luzde la buena noticia de Jesús y del reino de Dios¿quédeben decir y hacer las Iglesias sobre la globalizaciónsi quierenevangelizar y renovar en el Espíritu el rostro de Asia? ¿Adóndenos está llevando el Espíritu de Jesús? Corresponde a la Iglesia de Asia haceren este Sínodoun discernimiento pastoral colectivo respecto a estos interrogantes tancruciales. En el espíritu de diálogopermítasemesugerir algunos caminos para un tal discernimiento que lleve a una acciónpastoral común. Globalizacióneconómica Especialmente después del derrumbamiento del socialismocomunista en la Europa del estela ideología del capitalismo neoliberaldominante ha conseguido abrir los mercados mundiales a las fuerzas dela libre empresa. Ha surgido un nuevo orden económico mundialbasado en la creencia de que "las libres corrientes del comerciode las finanzas y de la información darán los mejores resultadospara el crecimiento y el bienestar humano." La liberalizacióny la desregulación del comercio generan corrientes comercialesfinancieras y de información internacionalesen un "mercadoglobal único e integrado". El Informe de 1997 sobre eldesarrollo humano(HDR) del programa de desarrollo de las NacionesUnidasdel que se toman las observaciones anterioresseñala quehoy la globalización "se presenta con aires de inevitabilidady de convicción irresistible. Desde los buenos tiempos del librecambio en el s. XIXninguna teoría económica ha obtenidoun asentimiento de certeza tan amplio" (pág. 82). Pero ya en su encíclica Centesimus annus(CA)el santo padre hacía una observación parecidacuandohablaba de situaciones en las cuales "están vigentes todavíalas reglas del capitalismo primitivo"de una situación "queno tiene nada que envidiar a la de los momentos más oscuros dela primera fase de industrialización" (CA33). Nos poníaya en guardia contra los peligros "de una ideología radicalde tipo capitalistaque rechaza incluso el tomar en consideraciónla marginación y la explotación de los débiles"(cf. CA42). Recordaba al mundo entero "que existen numerosas necesidadeshumanas que no tienen salida en el mercado. Es un estricto deber de justiciay de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanasfundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas" (CA34). Iglesia de los pobresy globalización Ante la pobreza abismal de Asianuestra perspectiva de discípuloses llegar a ser la "Iglesia de los pobres". Era el llamamientodel papa Pablo VI a los obispos de Asia reunidos en Manila en 1970. Fueigualmente el dirigido a la Iglesia universal por el papa Juan Pablo IIen su encíclica social Laborem exercens. Desde entoncesen sus viajes pastorales por los diferentes continentesha repetido estellamamiento a ser la Iglesia de los pobres. Un llamamiento de estáíndole no tiene su origen en una ideologíasea capitalistao socialista. Viene de Jesucristo mismoy expresa concretamente el amorde preferencia del Señor por los pobres. Tenemospuesque discernirla globalización desde el punto de vista de los pobres y de laIglesia de los pobres. Por ciertodebemos reconocer que la globalizaciónes un fenómeno de potencial positivo inimaginable. Hay ya aumentosimportantes en ingresos globalesresultado de una mayor eficacia y competitividadun crecimiento de los intereses de los capitalesun comercio másdesarrollado. Los flujos de cambios en el mercado global se elevan cotidianamentea unos tres mil millones de dólaresy las transacciones entrecontinentes se hacen en unos segundos - realidad a la vez maravillosay terrorífica. En cuanto a valores positivostenemos tambiénque reconocer el potencial de la globalización. Es posibleporejemploque la globalización pueda ayudar a realizar la idea escriturísticay cristiana de un mundo como única familia de Diosdelreconocimiento universal de la dignidad humana y del destino universalde los bienes de la tierraasí como de la gestión responsablede la propiedad privada? Por otra partevemos con tristeza las numerosas fuerzasde muerte que desencadena la globalización en la vida de los pobresen Asia. El Informe de 1997 sobre el desarrollo humano señalaque "la desigualdad no es inherente a la globalización".Sin embargohay tendencia a dejar al margen a los países pobresy a los mismos pobres. Los flujos del comercio mundial y las inversionesson desviados en favor de los más poderososespecialmente porel hecho de que "los flujos de inversiones están a menudoligados a las transferencias de tecnología". En consecuencia"inmensas regiones del mundo quedan fuera de los avances tecnológicos"(HDRpág. 84). Además"los países en víasde desarrollocon las tres cuartas partes de la población delmundopercibirán solamente de un cuarto a un tercio de los ingresosgeneradosdifícilmente una distribución equitativa..."(HDRpág. 85). Incluso más categóricamenteel informeestablece: "Los países pobres son a menudo perdedores porquelas reglas del juego se organizan en contra suya - particularmente lasrelativas al comercio internacional". Y aún otra conclusión:"La globalización avanza rápidamentepero en beneficiode los países más dinámicos y poderosos del nortey del sur... Es pretencioso pensar que los beneficios llegaránnecesariamente a los países más pobres" (HDRpág.87). La globalización ha puesto de manifiesto el poderde las sociedades multinacionales. "Los 350 grupos más importantesdan cuenta y razón actualmente del 40% del comercio mundial y suvolumen de negocios supera el PNB de muchos países. (Los cincomás importantes superan el PNB del sudeste asiático y delÁfrica subsahariana)" (HDRpág. 92). "Hoylafortuna de los diez multimillonarios más ricos es de 133 mil millonesde dólaresmás de una vez y media el ingreso nacional totalde todos los países menos desarrollados" (HDRpág.38). Dejo a otros la tarea de tratar el impacto de la globalizaciónen las culturas de Asia. Ciertamente está emergiendo una culturaglobal y entre sus características se pueden mencionar el materialismoel consumismoel secularismo y el relativismo.Dramáticamenteestas características comienzan significativamente a abrirse caminoen las culturas tradicionalesincluso en las creencias religiosas deAsia. El Espíritu Santo y una Iglesiaprofética frente a la globalización Un análisis pastoral de los aspectos económicos de laglobalización en relación con la pobreza de los pueblosde Asia debe incluir el discernimiento en la oración sobre la obradel Espíritu Santo en Asia. ¿Qué pide el EspírituSanto a las Iglesias de Asia? Permítanme sugerir algunas indicaciones. El Espíritu de Dios es el Espíritu deunidad y de solidaridad. Pero la experiencia de la "gente humilde"de Asiade los campesinosde las poblaciones indígenas o de tribude los pescadoresetc.es que su vida y su entorno se han visto afectadoshasta ahora más bien negativamente por la globalizacióneconómica; que los beneficios económicos positivos de laglobalización en cuanto a aumento de ingresos y calidad de vidano han llegado a ellos; que la prioridad dada a la industrializaciónen los países en desarrollo ha supuesto un abandono de la agriculturade la que dependen la inmensa mayoría de los asiáticos;y que la obsesión de los países en desarrollo por industrializarserápidamente ha causado un gran perjuicio al ambiente y a los recursosnaturales de los países de Asia. El Espíritu de Jesús que es tambiénEspíritu de amorque incluye particularmente el amor de preferenciapor los pobresimpulsa a las Iglesias de Asia a ser proféticas.Necesitamos profetas que recuerden a las fuerzas de globalizacióny a las instituciones mundiales que supervisan el sistema del mercadotales como el Banco mundialel Fondo monetario internacional y la Organizaciónmundial del comercioque la justicia social en el mundo está mejorservida cuando políticas y directrices están inspiradaspor una solidaridad activa con los pobres. El mismo Espíritu de amor es el Espíritude renovación. El Espíritu nos llama a ser protagonistasde la renovación. Debemos ayudar a reorientarcon las demáspersonas de buena voluntadlas fuerzas de la globalización demodo que éstas sean conducidas verdaderamente por el EspírituSanto y en consecuencia trabajen en favor de los pobres. De este modoel reino de Dios será más tangible en Asia. Recomendacionespastorales Mirando al futuropermítanme proponer al Sínodoalgunas recomendaciones pastorales: 1) Que las Iglesias de Asia -guiadas por la doctrinasocial de la Iglesia relativa a la centralidad de la persona humana enel desarrollo integrala la opción por los pobresal destinouniversal de los bienes creadosa la dimensión social de la propiedadprivada y a la dimensión internacional de la justicia social- seanpara los pobres una voz creíble y eficazembarcándose enun nuevo modo de ser Iglesia en Asiaya individuada en miles de comunidadeseclesiales de base. Por esolas Iglesias de Asia pueden dara nivelelemental de base de una auténtica comunidad de discípulosuna respuesta comunitaria concreta a la globalización. 2) Que las Iglesias de Asia hagan un llamamiento a lasIglesias-hermanas del primer mundo para que el caso de los pobres de Asiaesté efectivamente presente en los corredores del poderdondese toman las decisiones económicas y políticas que afectana los sistemas del mercado. 3) Que el mensaje final del Sínodo refuerce elllamamiento del santo padreexpresado en su mensaje para la Jornada mundialde la paz de 1998: "Globalización sin marginación;globalización en solidaridad." |