- 297 Enero 2011
- 296 Noviembre 2010
- 295 Mayo 2010
- 294 Abril 2010
- 293 Marzo 2010
- 292 Febrero 2010
- 291 Enero 2010
- 290 Diciembre 2009
- 289 Octubre 2009
- 288 Septiembre 2009
- 287 Abril 2009
- 286 Febrero 2009
- 285 Noviembre 2008
- 284 Septiembre 2008
- 283 Julio 2008
- 282 Abril 2008
- 281 Marzo 2008
- 280 Enero 2008
- 279 Noviembre 2007
- 278 Julio 2007
- 277 Mayo 2007
- 276 Marzo 2007
- 275 Enero 2007
- 274 Diciembre 2006
- 273 Octubre 2006
- 272 Julio 2006
- 271 Mayo 2006
- 270 Marzo 2006
- 269 Enero 2006
- 268 Diciembre 2005
- 267 Octubre 2005
- 266 Septiembre 2005
- 265 Mayo 2005
- 264 Abril 2005
- 263 Enero 2005
- 262 Diciembre 2004
- 261 Noviembre 2004
- 260 Junio 2004
- 259 Mayo 2004
- 258 Abril 2004
- 257 Marzo 2004
- 256 Febrero 2004
- 255 Enero 2004
- 254 Octubre 2003
- 253 Septiembre 2003
- 252 Abril 2003
- 251 febrero 2003
- 250 Enero 2003
- 249 Noviembre 2002
- 248 septiembre 2002
- 247 Julio 2002
- 246 abril 2002
- 245 marzo 2002
- 244 febrero 2002
- 243 diciembre 2001
- 242 octubre 2001
- 241 Septiembre 2001
- 240 mayo 2001
- 239 Abril 2001
- 238 febrero 2001
- 237 Enero 2001
- 236 octubre 2000
- 235 Septiembre 2000
- 234 mayo 2000
- 233 abril 2000
- 232 febrero 2000
- 231 enero 2000
- 230 Noviembre 1999
- 229 Septiembre 1999
- 228 mayo 1999
- 227 abril 1999
- 226 marzo 1999
- 225 febrero 1999
- 224 diciembre 1998
- 223 noviembre 1998
- 222 octubre 1998
- 221 mayo 1998
| Documentation 236 Spanish| Carta a losjóvenes oblatos | Wilhelm Stecklingo.m.i. Superior general | | DOCUMENTACIÓN OMI -- Nº236 octubre 2000 |
Contenido 1 Conciencia de una misión que cambia 2 Nuestra llamadacomo Oblatos 3 Concluyendo:pasos a corto plazo - Realicemos la misión juntos
- Construyamos la comunidad
4 Un proyecto paratoda la Congregación | Queridos jóvenes: ¡Saludos desde Romaen este año del gran Jubileo! Jubileo es un tiempo de renovación.Cada siete o cincuenta añoso en cualquier tiempo que seahayun Año santo. El pueblo de Dios se detienedigamosa hacer elinventarioa ser más consciente de su dependencia de Diosdesu misión en el mundo y de la necesidad de empezar de nuevo. Elgran Jubileo de 2000 está llegando a su término cuando escriboesta cartay el 1 de enero de 2001 comenzará realmente el TercerMilenio. ¿Estamosnosotros oblatosdispuestos a empezar de nuevoa partir de donde estamos ahora y desde nuestra misión? Antes de terminar el año2000pienso que debo decir unas palabras especialmente a los jóvenesde la Congregación. Son ustedes sobre todo los llamados a recorrerel camino que tenemos que tomar. Echando una ojeada a las cifrashayahora unos 900 contando los que están en los cinco primeros añosde ministerio y en la formación primeray el número haido creciendo en los tres o cuatro últimos años. Sonportantouna fuerza misionera formidable. Cuando comienzo a escribirestas líneasestoy pasando unos días de descanso en ellugar de mi noviciado. El ambiente evoca en mí los ideales de miscomienzos como oblato y me ayuda a ser consciente de los cambios que hantenido lugar desde entonces. Estuve últimamente en el encuentrode Superiores generales de institutos religiososque se reúnendos veces al año. En varias de las sesiones más recienteshemos reflexionado sobre “refundación”. La palabra apuntaa lo que el Jubileo se propone: un comenzar de nuevorespondiendo a lapregunta de lo que el Fundador mismo haría hoy ante los desafíosdel mundo. La palabra “refundación” no quiere decir quedebemos comenzar una congregación diferente; implicasin embargoque tenemos que renovar el espíritu de nuestros comienzos en nosotrossi queremos tener un impacto en nuestro mundo. Cambia tan rápidamentede jubileo a jubileo nuestro mundo que sin una renovación seriano vamos a ser capaces de ir a su paso. | | 1: Conciencia de una misiónque cambia | El último Capítulogeneral era sobre la misión. Su mensaje final comienza con unamirada a nuestro mundo actual“amado por Dios” (EPMI). Alos que más ama Dios es a los pobres con sus múltiples rostros.El número de los materialmente pobres crece dramáticamente.Solamente en el período de 1999 a 2000el número de losque sobreviven con un dólar al día aumentó de 1.3a 1.5 millones de personas. Emergen nuevos tipos de pobrezapor la migraciónpor ejemplo. Por tantonuestra misión oblata de anunciar la BuenaNoticia a los pobres se hace más urgente que nunca. Éstees uno de los cambiosy muy grande. Pero¿qué forma debetomar nuestra misión en los tiempos actuales? | - Cambiosen el Oesteel Este y el Sur
Los retos son diferentes según laspartes del mundo en que nuestra misión oblata está presente. Los cambios en el Oesteson evidentes. La religión cristiana perdió ahí muchode su poder como institución pública. La Iglesia ha pasadoa ser minoría. Clero y religiosos son menos respetados en públicoincluso entre cristianosy las vocaciones disminuyen. Por otra parteacontecimientos como la Jornada Mundial de la Juventud en Parísy Romacon uno y dos millones de jóvenes participantes respectivamentemuestran que hay apertura al Evangelio. Damos nombres diferentes a larealidad que cambia: secularismopostmodernismofin de la “cristiandad”.A partir de estos cambioshagámonos con valentía la pregunta:¿Cuál debería ser el modelo futuro de Iglesia enel oeste? Celebro que los oblatos tengan en el 2002 un congreso sobrela misión especialmente en América del nortecon el títuloMisioneros para la secularidad. El congreso se centraráen la realidad del primer mundopero se va a invitar a oblatos expertosde otras partesal afectarnos a todos los cambios que comenzaron en eloeste. El Este vivió casien silencio su martirio bajo el comunismo. Mucho habría aúnque decirahora que cayó el telón de acero. El libro deun joven oblato ucraniano sobre la persecución religiosa en estesector ha sido un éxito editorial en su país. Estando encontacto con oblatos en los países del esteme doy cuenta de lasgrandes posibilidades que se abren ahora para el Evangeliopor ejemploen el este de Ucrania o en Turkmenistán. Pero la gente del estetiene también que hacer frente a los retos de la secularizacióny globalización. No estaría mal que las entidades oblatasdel este no permaneciesen más tiempo desconocidas. Estánahora mandando numerosos misionerospero algunos países del estepodrían también recibir a algunos oblatos de otras partesdel mundo. Esto ha comenzado en la fundación reciente de Rumanía. Desde hace algúntiempohemos oído que en el Sur hay nuevos planteamientos misionerosexpresados a través de las comunidades eclesiales de base y lasteologías de liberaciónla religiosidad popular y la inculturaciónel diálogo interreligioso y las liturgias. En muchas parteslascomunidades de creyentes son vivascrecen y son muchas las vocacionesa la vida religiosa y sacerdotal. El misterio pascual está presenteen nuestras misiones del sur donde los oblatos sufren violencia políticay criminalincluso en situaciones abiertamente de guerra. En tiemposmás recienteslos modos de ser cristiano en el Sur estánteniendo un influjo creciente en la Iglesia universal. Dentro de pocosañoslos católicos de América latina seránen número el 50% de todos los católicos en el mundo. Nuestraliturgia se transformará cada vez más por expresiones multiculturalesdiscutiremos el pluricentrismo de la Iglesiadialogaremos mása fondo con las religiones a las que pertenecen dos terceras partes dela humanidad. | - Dos consecuencias del cambio
Los misioneros han llevadosiempre con ellos cierto modelo de la Iglesia y de misión a lossectores fuera de la vieja cristiandad. Desde la época de la fundaciónde los oblatoslas Iglesias en muchos países y culturas se hanformado según el modelo del Oeste. Que el norte sea el que da todoy el sur el que recibe no es ya el caso.1 - La necesidad de encontrar nuevos recursos
Entre los oblatoscadavez hay menos personal que va de los países occidentales a lasotras Iglesias. El Este manda ahora más misionerosy lo mismohacen las provincias oblatas del Sur. También saldrá cadavez menos material y recursos económicos de la vieja cristiandady nuestros ecónomos nos advierten que podría haber en estoun cambio radical en cinco a diez años. Tanto en los sectores depersonal como de finanzaslos cambios en la misión afectan y desafíana nuestra vida como oblatos. Estoy siempre contento si veo en ustedeslos oblatos más jóvenesuna actitud de sencillez y modestiaante la nueva situación misionera. Incluso en nuestras necesidadesmateriales tendremos que depender cada vez más de la cooperaciónde la gente del lugardel laicado. Sonen Cristonuestros hermanosy hermanas y madre (Mc 334) y no nos abandonarán. Debo decirtambién que me preocuparía al ver actitudes como si nuestromodelo para el futuro fuera un ‘cristianismo’ poderoso. - La llamada a la misión “ala inversa”
Jóvenes oblatos enel Sur me preguntan bastante a menudo: pero ¿qué estápasando en el Oeste? ¿Por qué hay allí tan pocasvocaciones religiosas? La conversación que sigue les hace bastantea menudo caer en la cuenta de que el Oeste podría necesitar ayuda.En este terrenotambiénel ocaso de la ‘cristiandad’occidental nos afecta a todos. Las fuerzas vivas de las Iglesias másjóvenes tendrán que reforzar el número que disminuyeen las más antiguas. Ellas saben ya lo que significa tener pocossacerdotespocos mediosvivir en situación de minoríay de este modo pueden contribuir valiéndose de esta experiencia.Por otra parteen el Este y en el Surestán surgiendo nuevosmodelos de Iglesia y de discipuladoy pueden significar algo positivopara todos. ¿Está dispuesto el Oeste a recibir oblatos misionerosde otras partes? Cuando el consejo general tuvo en mayo su sesiónconjunta con los superiores mayores de Europaprestamos mucha atencióna las necesidades de Europa conforme se expresaban. Algunos participantesdel hemisferio sur preguntaron: ¿Nos han pedido ayuda alguna vez?Oigamos esta nueva llamada que nos llega a través del cambio demodelos misioneros. | - ¿Quétipo de Iglesia tenemos que construir?
Cada continentecada países tan diferenteycomo oblatosdebemos responder a las necesidadeslocales de los pobres. Cuando viajosin embargome doy cuenta de quehay algunas realidades que nos son comunes. El Capítulo señalóalgunas cosas que nos conciernen a todos. Hablópor ejemplodeinterdependencia y globalizaciónde diálogo y evangelizaciónintegralde jugarse por el Evangelio y del diálogo interreligioso.De modo que nos es común lo siguiente: ¿Cómo anunciarel Reino y su justicia? ¿Qué lenguaje utilizar en una sociedadeducada y transformada por los medios de comunicación? ¿QuéIglesia debe construirse en el tiempo presente al servicio del Reino ycomo un signo de su presencia? El nuevo modelo de la Iglesiadebe configurarse aún. Algunos fundamentos del nuevo edificio dela Iglesia son ya visibles y podemos construir sobre ellos. El Sínodode África de 1992 decía que la Iglesia que hemos de construirserá como una gran familia. Los documentos recientes del Vaticanohablan de la comunión y la variedad de carismas que tienen quecaracterizar a la Iglesia del futuro. Será una gran comunidad dondese reconocen los diferentes dones del Espíritu y la vida es alentadasegún los diferentes carismas por los pastores. Capacitaráa las personas para su misión en el mundo del siglo XXIque esamado por Dios. En esta Iglesia renovada¿cuál puede ser nuestra contribución específicacomo oblatos? El último Capítulo general puede haber indicadoel camino para una respuesta. Decíadespués de su reflexiónsobre nuestra misión: “La tarea misionera ante nosotros enel momento de atravesar el umbral de un nuevo milenio... es una tareaque nos remite a nosotros mismosa lo que somos... ¡Ojalácomprendamos lo que somos!escribía Eugenio de Mazenod (cf.EPMnº 23). Reflexionemospor tantono sólo sobre loscambios en el campo de la misión. Tal vez hay aún un retomás urgente al que hay que responder: el reto de llegar a ser verdaderamentelo que somos. Nuestro impacto misionero depende de cuánto somosconscientes de nuestra llamadade nuestra identidad. |
2: Nuestra llamada comoOblatos | | Por tanto¿cómopodemos nosotros oblatos definirnos dentro de la comunión de fuerzasespirituales y agrupaciones que constituyen la Iglesia del nuevo siglo?En una Iglesia entendida como comuniónnecesitamos ser conscientesde nuestra específica identidad carismática como religiososy como misioneros. Cada grupo particular tiene que seguir su llamada específicapara encontrarse con Cristo y contribuir a la edificación de la Iglesia.Si cada elemento fuera exactamente lo mismola nueva edificaciónde la Iglesia fracasaríaocon otra imagenel cuerpo de Cristocarecería de algunos órganos vitales. | - Llamadoscomo misioneros y religiosos
Como oblatos hemos sidofundados para un fin específico para el que había gran necesidadallá por 1816 en Francia meridional. El fundador percibióesta llamada como procedente del Espíritu y nos llevó avivir de un modo determinado para cumplir esta misión. La Iglesiareconoció la nueva familia bajo una Regla distintiva. El año2001 hará 175 años que las Constituciones y Reglas de losMisioneros Oblatos de María Inmaculada fueron aprobadas. Tenemosderecho a existir sólo bajo esta Reglasegún nuestra llamadacomo misioneros y religiosos. Siempre me preocupa un poco cuandoal preguntara un joven candidato: ¿por qué quieres ser oblato?recibola respuesta: porque quiero ser sacerdote. Probablemente no quiere deciresto literalmentepero debe haber algo más que querer ser sacerdote.¿Es consciente de que será enviado a los grupos marginalesa las misiones difícilesincluso fuera de su propio país?¿Reconoce también que somoscomo lo exige nuestra misión(C.12)una sociedad de religiosos? ¿Consideró en algola vocación de un Hermano? Un grupo de oblatos que nos hace serconscientes de nuestra condición de religiosos son los Hermanos.El Capítulo les ha dedicado atención especial. Seamos conscientesde un modo nuevo de nuestra identidad como misioneros y religiosos. Hastalos sociólogos nos dicen que las minorías (como nuestracongregación o la Iglesia) sacan mejor partido si manifiestan claramentesu identidadnegándose a estar simplemente integradas en la culturadominante. ¿Por quéfundaciones nuevascomo la de MadreTeresa de Calcutason tan florecientes? Porque todo el mundo comprendeque debe haber una respuesta a la gente que muere en la calle. La sociedadpide a gritos ayuda en este punto. No nos asuste ser específicamenteoblatoscomo Eugenio en Aix. Refundemos este grupo de religiosos misionerosen el contexto de la aldea global de hoyoyendo y respondiendo al gritode los pobres. - Viviendo en comunidad y trabajandocomo equipo
“¡Ojalá comprendamos lo que somos!”.Una parte importante de nuestra identidad es vivir en comunidad y trabajarcomo equipo. Deseo verdaderamente que los jóvenes oblatos nos impulsenen esta dirección y percibo que hay por ahí un deseo devida de comunidad. Cito lo que los jóvenes oblatos decíanantes del último Capítulo: “Es necesario que la comunidadsea verdaderamente un cuerpo apostólico: nuestra vida y nuestrotrabajo en equipo pueden ser un signo profético que desafíeal individualismo reinante en el mundo de hoy”2.Cito también una carta que el consejo general recibió yestudió al comienzo de este año de tres oblatosdos deellos en estudios de licencia: “Pensamos en comunidades localesinternacionalmente constituidasde cinco personas dedicadas a un compromisomisionero común e intenso con los materialmente pobres en un sectordeterminado... Puesto que nuestro ministerio apostólico es participaciónen la misión de Cristonos consagraríamos a una vida deoración regular e intensa. ...Nos comprometeríamos a unameditación diaria prolongada... Un día a la semana estaríareservado a la oración y reflexiónasí como a laexpansión comunitaria”. Vita consecratanos recuerda que como religiosos somos “expertos en comunión”(cf. VC.nº 46) y el Santo Padre pasa a decir en el mismo documento:“La Iglesia encomienda a las comunidades de vida consagrada la particulartarea de fomentar la espiritualidad de la comuniónante todo ensu interior yademásen la comunidad eclesial misma y másallá aún de sus confines...” (VC.nº 51). Aquíentran en escena las diferentes Asociaciones oblatas de laicos. Compartennuestro carisma y a veces nos despiertan preguntándonos quiénessomos. Llegan también a fomentar este espíritu oblato defamiliade comunión “en la comunidad eclesiale inclusomás allá de sus confines”. Como hijos e hijas de sanEugeniohemos heredado un amor especial por la Iglesia. ¿Cómopodemos juntoscomo comunidadllegar a ser expertosincluso máscualificadosen comunión para la Iglesia y el mundo? Ustedeslos 900 jóvenesoblatos a quienes se dirige esta carta en primer lugarvienen de unos50 países. Dos terceras partes pertenecen a las Regiones de ÁfricaAsia y América latina; la tercera restante está por igualdividida entre el Este y Oeste. Estos datos significan que la Congregaciónha experimentado un gran cambiodado que de la parte de más edadque son 3.770el 70% viene del Oeste. En el futuro corresponderáal hemisferio sur y al Este enviar la mayor parte de los misioneros. ¿Estánustedes dispuestos a ser enviados ad extraad gentes? Esto eslo que muchos jóvenes oblatos piden ahora como primera obedienciay lo considero normal para nosotros. De la antigua generación un30% trabaja en un país diferente del suyo; entre ustedeslos miembrosmás jóveneshemos llegado solamente a un 20% hasta ahora.Consideraría incluso normal para una congregación misioneracomo la nuestrasi casi cada escolástico o hermano pasase al menosun año en el extranjero durante su período de formaciónuna práctica que han introducido ahora algunas provincias. Estopodría hacernos conscientes de que como misioneros tenemos quesalir de nosotros mismosir a las casas de los son culturalmente diferentesa aprender a escucharlos y a compartir nuestra fe con ellos en sus lenguajes. | | 3: Concluyendo: pasos acorto plazo | Mirando a nuestra misiónen un mundo que cambiaconscientes de nuestra identidad misionera¿cómopodemos comenzar de nuevo a principios del nuevo mileniocomo sugiereel Jubileo? Propongo a su consideración dos campos concretos yun proyecto. | - Realicemos la misión juntos
Un medio para renovar nuestramisión es emprender continuamente iniciativas específicamentemisionerasincluso pequeñas. Según el espíritu denuestro Fundador debemos hacerlo juntos 3. En laformación primeraconocer a los pobres más de cercacompartirnuestra vida y nuestra fe con ellosy luego llevar esta experiencia anuestras oraciones y estudioses un modo excelente de estudiar teología(cf. EPMnº 38). Para los que están en sus primerosaños de ministeriolas tareas misioneras especialespor ejemplocon la juventudpodrían ayudar a descubrir nuevos caminos. Silos jóvenes oblatosdurante sus cinco primeros años deministeriose encuentran regularmentepodrán ayudarse humanay espiritualmente (cf. C. 69)4. Si juntos y en diálogocon sus superiores desarrollan algunas iniciativas misionerasinclusotemporalescrearán pronto una nueva dinámica en sus provinciasy aún más allá. - Construyamos la comunidad
Un asunto muy concreto esla vida de comunidad después de la formación primera. Duranteuna reciente visita a varias provincias tuve la impresión de quelas comunidades de distrito funcionaban bastante bien. Pero no podríadecir lo mismo de las pequeñas comunidades locales que visité.El estilo era básicamente que los dos o tres oblatos que vivíanen casa tenían Laudes en común y comían juntos. Lodemáscantidad de actividades. Oí cosas parecidas con respectoa lugares donde hay comunidades más numerosas. Los oblatos másjóvenes parecen necesitar y esperan algo más que un mínimoes decircosas como compartir la feoración silenciosareflexióncontinua sobre la misión y la planificación en comúnasí como más tiempo de expansión juntos. Pero losjóvenes no son siempre tan francos en esto como en la carta citadaanteriormente. Echando un vistazo a la Congregaciónencuentroque la vida de cada día en las comunidades locales estáentre los desafíos más importantes que hemos de afrontarhoy. Hablé de esto en varias ocasiones y nadie me llevónunca la contraria. Para dar más vida a nuestras comunidadesdebemostodos ser constructores activosinclusoy hasta de un modo especiallos oblatos más jóvenes. | | 4: Un proyecto para toda laCongregación | Les escribo esta carta enel momento en que el Gobierno central está lanzando un proyectoimportante que quiere implicar a toda la Congregación y que deberíallevarnos al próximo Capítulo de 2004. Nos lo sugirióla carta del Capítulo en estos términos: “Evangelizarexige una evaluación constante de nuestras prácticas misioneras.Tomemos tiempo... para evaluar y discernir...” (EPMnº19).“Nos comprometemos... a proseguir la revisión de nuestroscompromisos misioneros a la luz de nuestro carisma” (EPMnº 41). El consejo general sintió que esto es exactamenteel nuevo comienzo que el milenio nos sugiere. Mientras tantohemos habladode este proyecto con los provincialestrabajado en él y le hemosdado un nombre provisional: Misión oblata a discernimiento –Abrir nuevos cauces a la esperanza. Pensamos proponer más omenos el mismo esquema general a todas nuestras 75 provinciasdelegacionesy misionescon amplio margen para tener en cuenta la situaciónlocal. Encomendamos esta importante tarea al EspírituSantoy a ustedesqueridos jóvenes oblatos. ¡Ojalánuestras misiones oblatas correspondan plenamente a la llamada de Dios enel momento en que entramos en el siglo XXI! Juntos se nos envía aevangelizar a los pobres. | Roma8 de septembre de 2000 Wilhelm Stecklingo.m.i. Superior General | (1) Estadísticamenteen todo elmundose están enviando ahora más misioneros de las Iglesiasno occidentales que de las tradicionales bases misioneras del Occidente(cf. Misión Frontiersjunio 2000pág. 23). (2) Jóvenes oblatos en el ministerioy en formación (Documento de trabajo del Capítulo)1998Doc. OMINº 223nº 3). (3) Véase artículo del P.B. Dullier “La comunidad para san Eugenio de Mazenod”en DocumentaciónOMINos. 230 y 231. (4) C. 69: “La formación permanenteabarca todos los aspectos de la vida personal del oblato. Renueva y desarrollasu vida espiritual y sus recursos interioresfavorece el crecimientode su madurez emocional y afectiva y perfecciona su habilidad pastoral.En todas las etapas de su desarrollole ayuda a verificar cómose realiza la unidad entre su vida y su misión. |
Imprime este documento
|