No. 499 mayo 2010
Meditación misionera del Padre General
Encontrando la clave
Para interpretar una pieza de música hay que tener en cuenta la clave; si no, la melodía no suena bien. Una narración puede resultar enigmática hasta que se dé con la justa clave de interpretación.
Páginas en el internet necesitan a veces una palabra de pase para que se puedan abrir, y los ejemplos se pueden aumentar.
También en nuestra fe hay cosas que nos resultan de difícil acceso y algunos hasta sospechan que ciertas enseñanzas de nuestra fe simplemente no tienen sentido. ¿No falta por ahí la llave para abrir la
puerta de entrada? Debemos constatar sobre todo que un punto central de nuestra fe cristiana constituye un gran enigma. ¿Cómo se puede explicar el hecho de que el iniciador de nuestro camino, Jesús el
Cristo, haya muerto en una cruz? De por sí, suena muy mal esta música. Es como una historia que no sabemos interpretar, como una puerta cerrada con llave.
Debo decir que particularmente este año, al presidir la liturgia del viernes santo, sentí mucho la opacidad de la cruz. En cambio, se me hizo fácil entender la manera de actuar de Pilato y de los líderes
religiosos; todo lo que hacían tenía un cierto sentido político. Además, ellos y la gente que les siguen dominan tanto el relato de la pasión que dejan poco espacio para ideas alternativas. Pero después
notaba la presencia en escena de dos personas silenciosas; casi no se mueven, quedan de pie y no toman la palabra. Lo particular es que se encuentran debajo de la cruz misma, es decir en el centro del
drama. Serán las últimas personas en la tierra a quienes Jesús va a dirigir su palabra: María, su madre y Juan, su discípulo más querido. Siguiendo el testamento de Jesús, de ahora en adelante los dos
van a vivir juntos en la misma casa.
Miremos con atención a estas dos personas. Una vez pasado el viernes santo, ¿estarían María y Juan en posesión de una clave que descifrara los hechos para nosotros? Creo que conviene prestar atención especialmente
a María; lo estaremos haciendo en este mes de mayo. Desde joven he tenido la creencia de que acercándonos a María se nos abrirán de par en par los tesoros escondidos de la fe.
¿Pero en qué puede consistir la clave que María, y al lado de ella Juan, nos podrían ofrecer? No estará simplemente en el hecho de que María es la madre de Jesús y como madre siempre va a ver el lado positivo
de su Hijo, hasta en su derrota. Una madre encontrará siempre la manera de defender y rescatar a su hijo. Si fuera solo eso, Juan no seguiría esta lógica por mucho rato más allá del tiempo de luto. Pero
María es diferente de otras madres; ¿no le fue explicado por un ángel que su Hijo provenía del Espíritu Santo de Dios? Y como Juan, ella había comprobado en la vida pública de Jesús que Dios estaba en
su Hijo, que por Él hablaba y actuaba el mismo Dios de los padres que iba a redimir Israel, y que lo hacía ahora mismo. ¡Si Dios promete algo tan grande esto no puede fallar! Cuando en el domingo de Pascua
Juan regresa de su carrera al sepulcro vacio, la fe de María se abre a la luz del día. La fe de estos dos en el Dios y Padre de Jesús, en el Dios fiel a sus promesas, se convierte en clave que resuelve
el enigma de la cruz. La cruz opaca se hace transparente como signo del amor de Dios, ahora revelado y manifestado - ¡tanto Dios ha amado el mundo!
En un tiempo como hoy cuando a los seguidores de Jesús se les mete en el crisol es la fe la que hace mucha falta. En tiempos difíciles caemos más en la cuenta que ella es un bien precioso que hay que cuidar.
Una buena manera de cuidar la fe es ponerse a vivir junto a María, como el apóstol Juan lo ha hecho. En la casa donde viven Juan y María encontraremos la clave para resolver nuestras perplejidades; comprenderemos
ahí que la muerte no ha podido retener a este crucificado, a diferencia de todos los demás. Jesús, el condenado a muerte, es en realidad una sola cosa con el Dios de la promesa. Cae la cáscara opaca y
fea de la cruz y brilla la verdad; queda liberada la nueva vida, ya eterna, queda señalado el camino de la cruz como camino del amor. Después de la fe resplandece el amor.
Todo esto se encuentra en la primera célula de la Iglesia, que es la comunidad de María y Juan. En mayo la familia oblata celebra además de Nuestra Señora a San Eugenio. Como el apóstol Juan, también San
Eugenio se encontró de repente muy cerca de María cuando en 1826, por sorpresa, se sustituyó el nombre de su congregación de Misioneros de San Carlos por Misioneros de María Inmaculada. Quiero creer que
la cercanía a la Virgen le ha cambiado a él como habrá cambiado a Juan. Eugenio era un “hijo del trueno” como Juan; es en la casa de María que se va a fortalecer no solo su fe sino también su amor hasta
que lo inunde todo, como lo vemos expresado en su último testamento del 21 de mayo 1861: caridad, caridad, caridad y celo.
En los hijos y las hijas de San Eugenio, ya que vivimos en una sola casa con María Inmaculada, se podrá repetir también la dinámica de la primera célula de la Iglesia, aquella de la casa de María y Juan.
Con María y Juan, con María y Eugenio, “demos gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.” (Sal 107,1)
Administración General
Europa
FRANCIA
Mártires de Laos: clausura del proceso diocesano
El 27 de febrero, Mons. Jean-Paul James dio por terminado el proceso informativo previo a la canonización de los presuntos mártires de Laos.
Se observó, por supuesto, el procedimiento formal de una clausura: juramento de los miembros del tribunal, del portador, que transmitió las actas a la Nunciatura apostólica, sello del obispo sobre las
cajas que contenían los documentos (más de 4000 páginas).
Hubo algunas intervenciones que expresaban el sentido de una tal celebración:
En primer lugar la de Mons. James: nuestro obispo ha recordado que el mártir es un testigo de Cristo con su vida y sus palabras, hasta al heroísmo. Subrayó que un proceso como éste, al acercarnos a esos
15 testigos, sacerdotes y laicos laosianos, nos cuestiona sobre el deber de nuestra vocación de bautizados-confirmados: testimoniar el Evangelio. El obispo ha expresado también cómo estamos en comunión
con la Iglesia en Laos.
Después, la de Monseñor Fihey, juez delegado. Mons. Fihey expresó hasta qué punto este proceso ha hecho adentrarse a los actores del mismo en la experiencia de la misión en Laos. Hemos podido entrar en
comunión profunda con los misioneros, los sacerdotes del país, los cristianos laicos. Los horizontes se han ensanchado.
Finalmente la del padre Roland Jacques, o.m.i.
El padre Jacques, nombrado por los obispos de Laos postulador de la causa, ha subrayado la importancia de esta causa para aquella Iglesia por el hecho de poder celebrar a algunos de sus de sus pioneros
en la fe. Se hizo eco de los familiares de este o aquel mártir laosiano. En fin, expresó su gratitud por el trabajo llevado a cabo tanto por el tribunal como por la comisión histórica. El presidente de
la Comisión, Monseñor Marcel Launay, había recordado la complejidad de los acontecimientos en Laos y la necesidad de no olvidar el contexto de la misión y de la muerte de los presuntos mártires.
Participaron en esta celebración de clausura miembros de las familias de los presuntos mártires: del P. Malo, del P. Tenaud, del P. L’Hénoret, del P. Leroy, del P. Denis, que viven más cerca del lugar.
Entre estos familiares, una hermana del P. Denis, una hermana del P, Leroy y una hermana del P. L’Hénoret. Su presencia nos recordaba hasta qué punto habían tomado parte en la misión de sus hermanos, tíos,
primos.
También estaba presente el P. Jean-Baptiste Etcharren, superior general de los Misiones Extranjeras de París. El superior provincial de los Oblatos de María Inmaculada no pudo acompañarnos.
¿Cuál será el futuro del proceso? Las 12 cajas de documentos van a ser enviadas a la Congregación para las Causas de los Santos, en Roma. Dentro de unos días, se abrirán esas cajas y acto seguido comenzará la
labor de la Congregación. Esto durará meses y años, porque las causas en lista de espera son numerosas. Si el martirio fuera reconocido por el Santo Padre, entonces la puerta de la beatificación estaría
abierta. Deseamos que así sea, porque sabemos la importancia de tal evento para la Iglesia en Laos. Y quedamos en comunión profunda con esas hermanas y hermanos católicos, que siguen en una situación precaria.
(Serge Leray, canciller diocesano).
FRANCIA
Un Oblato caballero
El P. Jean GUEGUEN ha sido nombrado caballero de la Orden Nacional del Mérito. Dicha condecoración le será impuesta el 24 de julio en la Brosse-Montceaux
(donde fueron fusilados por los nazis cinco
Oblatos el 24 de julio de 1944).
Resulta interesante leer lo que Jean Ghéguen escribe sobre las particularidades de este nombramiento: “Hace tres años, los elegidos del sur del Sena y Marne escribieron al sub-prefecto de Fotainebleau
para solicitar una distinción honorífica para los Oblatos de M. I…. ¡una más, desde 1944! Faltaba “l’Ordre Nationale du Merite” (la Orden Nacional del Mérito). Había que dar un solo nombre como recipiendario
y el entonces provincial B. DULLIER propuso mi nombre. Yo daba ya por olvidada la cosa, ¡pero me llega una carta del Ministro del Interior, de nombre Brice! La máquina se puso en marcha. Concretamente,
esta decoración es a favor de la Congregación y la elección se hizo de entre los que escapamos vivos de esa jornada de julio del 44. ¡Por lo demás, hoy en día somos 18, entre ellos un ex oblato, Philippe
Pierre!
Como nota de “cultura general”, podemos añadir que l’Ordre Nacional du Mérite fue instituida por el General de Gaulle en 1963 para recompensar los
“méritos sobresalientes”, civiles o militares,
rendidos a la nación francesa. Abarca tres grados: caballero, oficial y comendador. ¡Hurra Jean! ¡Ponte una chaqueta de cuello ancho, porque pueden añadirse otras medallas…! (Bertrand EVELIN en OMI France,
febrero 2010).
UKRANIA
Reconstruir Iglesia
La actividad de los Oblatos no se diferencia mucho de la actividad normal de cualquier otra parroquia: catequesis, preparación para los sacramentos de adultos, acción caritativa, actividad litúrgica. Más
aún, se podría decir que se siguen fielmente los modelos tradicionales de pastoral. Sin embargo lo que cambia es el contexto: nos preguntamos todos los días cómo llevar el mensaje de Jesús en una nación
en la que, según las estadísticas, el 63% de las personas no se identifica con ninguna religión y sólo el 0,6% son Católico-Romanos y el 5,3% son Greco-Católicos. Aunque Ucrania no se pueda llamar, en
sentido estricto, una tierra de misión, tenemos ante una auténtica tarea misionera. Trabajamos en una sociedad en la que, como queda dicho, somos una minoría, no sólo como católicos, sino también como
creyentes. El 98-99% de la población no participa con regularidad en ninguna función religiosa. ¿Cómo llegar a estas personas, como llevarles la Buena Nueva y cómo ayudarles a encontrar al Señor?
Tenemos que confesar que no somos misioneros lo suficientemente audaces como para ir directamente a los no creyentes. Entendemos que esto depende principalmente de nuestra conversión personal y de cómo
vivimos la vida y el carisma oblato en comunidad. Tenemos que rezar mucho por las personas que viven en nuestro entorno.
Por el momento estamos trabajando para ayudar a la población perteneciente a las parroquias que se nos han confiado a llegar a una madurez mayor como cristianos, capacitados para ser misioneros ellos mismos.
Tras la experiencia de la secularización soviética, experimentan ahora otro tipo de secularización procedente de los medios de comunicación, del consumismo, del materialismo, de todos aquellos ámbitos
en los que Dios está ausente, donde los valores son muy distintos, donde todo nuestro viejo modo de pensar se pone en discusión.
En la actualidad tenemos presentes sobre todo dos retos que nos parecen estratégicos para el desarrollo de la evangelización. Uno consiste en fundar una casa oblata de acogida que permita a cuantos estén
interesados vivir una auténtica experiencia de vida y de fe oblata. Creemos que es muy importante no perder nunca de vista el espíritu y el sentido de la evangelización, y sobre todo que a las personas
que han entrado en contacto con nosotros se les ayude a crecer en la fe y a vivir la propia vida cristiana en un mundo global y secularizado. También estamos pensando trabajar por una formación más a tono
con nuestro específico carisma oblato orientado hacia los pobres. El proyecto consiste en acercarnos a aquellas personas más abandonadas y ponernos a su servicio; uno de nuestros padres colabora ya con
una religiosa de la Madre Teresa con el fin de acoger y acompañar a las personas más pobres.
Probablemente dentro de un par de años comenzaremos a trabajar en un centro de acogida (ya en fase de construcción) para personas sin domicilio fijo. Quisiéramos construir centros similares en las dos
parroquias de Kryvyj Rig e Chernihv.
El otro reto consiste en terminar las diversas construcciones para nuestras comunidades: durante la dominación soviética todo ha sido destruido, y por eso hemos tenido que construir diversas iglesias,
siete hasta el día de hoy. Algunas construcciones están ya terminadas, mientras que otras están todavía en fase de construcción. Hay en proyecto otros centros pastorales y otras capillas. La mayor parte
de nuestras energías la absorbe la construcción de estas obras. Nada menos que seis de nuestras ocho comunidades son de nueva construcción, inauguradas tan sólo en el 2003. Este esfuerzo se debe también
al hecho de que, como Oblatos, hemos optado por aquellos lugares donde hay un menor número de sacerdotes, y la presencia de la Iglesia Católica es menos fuerte, o incluso inexistente.
La búsqueda de “estrategias” misioneras adaptadas al contexto en que nos encontramos es una constante entre nosotros: la mayor parte de nosotros estamos convencidos de que es necesario dotar a los grupos
parroquiales de una formación diferente, más explícitamente misionera. Otros piensan que nuestras fuerzas no serán suficientes y que deberíamos desarrollar todavía más la comunión y la cooperación con
los diversos movimientos y las nuevas comunidades que ofertan una formación seria y dan mayor estabilidad a quienes participan en ellos. Pero todos creemos que Dios nos guiará por sus sendas y nos mostrará cómo
evangelizar la población ucraniana que todavía se resiente de las heridas del terrorífico sistema soviético. (Extracto de un artículo de Pavlo VYSHKOVSKYY y Salvo D’ORTO en
Missioni OMI, febrero,
2010)
Asia-Oceanía
SRI LANKA
Difíciles caminos hacia la reconciliación
Las elecciones presidenciales en Sri Lanka han sido consideradas por muchos como un cambio de dirección, para un país enfrascado en una guerra de treinta años, y como signos precursores de una paz duradera,
ha dejado el país también más dividido en el plano étnico.
Desde su independencia de Inglaterra en 1948, Sri Lanka, una espléndida isla-nación, muy conocida para su belleza natural y su hospitalidad legendaria, alberga catorce millones de cingaleses y cuatro millones
de tamules, con una población de veinte millones de habitantes. El resto representa un abanico de minorías, que viven pacíficamente entre las dos principales comunidades.
Los tamules, mayoritarios al Norte y Este de la isla, siempre han sentido que no eran tratados justamente por los sucesivos Gobiernos poscoloniales con predominio cingalés. Los esfuerzos políticos no violentos,
emprendidos por los líderes tamules, han fallado en el obtener los mismos derechos que la mayoría en cuanto al idioma y autogestión. Esto condujo a un sector de la juventud tamul a recurrir a las armas,
con el fin de lograr un Estado independiente al Norte y Este, considerado por los tamules como su “patria tradicional”. Estos esfuerzos separatistas fueron aplastados en mayo pasado por una derrota sangrienta
de los Tigres de Liberación del Eelam Tamul (LTT) y la muerte de la mayoría de sus líderes.
La reciente elección presidencial no proporcionó ninguna solución a las antiguas quejas de los tamules. El país se encuentra ahora en medio de un ambiente de pos guerra y pos electoral. Sólo 20%, de los
electores votaron en el Norte, lo que evidentemente significa, que los tamules no tienen confianza a los políticos cingaleses del Sur, para garantizar su autonomía regional y su autogestión. Un 63% de
estos votos fueron para el General en retiro Sarath Fonseka y un 24% para el actual Presidente, no porque prefieran al jefe del ejército, que derrotó a los fieros Tigres de Liberación, sino porque al menos
lo prefieren al actual Presidente Mahinda Rajapaksa.
Los tamules pues no han olvidado la “guerra sin testigos”. En la primavera pasada, más de trescientos cincuenta mil civiles inocentes fueron hacinados en una “zona neutral”, dónde al menos veinte mil de
ellos fueron abatidos y masacrados sin piedad. Los que consiguieron huir fueron tratados como presos de derecho común y apilados en campos, rodeados con alambres de púa; de ahí no podían huir, hasta que
el campo fue abierto, a principios de diciembre de 2009. Estos acontecimientos aún están vivos en el espíritu de los Tamules.
La gente al norte sufre de cansancio y apatía. El Gobierno rechazó las ayudas médicas esenciales a los internados en los campamentos, y sobre todo la libertad de movimiento; de igual modo verá rechazado
todo esfuerzo por su parte que no implique una solución política. Los tamules piensan que este último episodio selló definitivamente en el abandono su suerte como comunidad.
La curación y reconciliación suponen necesariamente reconstruir la confianza; será un recorrido que va a durar mucho tiempo. Para que eso llegue algún día, es necesario un esfuerzo de ambas partes. Tamules
y cingaleses vivieron mucho tiempo juntos, cuando aún no se producían las figuras políticas que ahora siembran las disensiones raciales y utilizan la división como ventaja política. La reconciliación será difícil,
y los esfuerzos deberán comenzar en las comunidades.
Los Oblatos han mostrado el camino en el trabajo necesario para reparar los daños, producidos en el tejido de estas relaciones. El año pasado, formaron pequeños equipos de religiosas - de cingalesas capaces
de hablar tamul - para visitar los campos y mezclarse con las mujeres tamules y a sus familias. Llamaban a eso un ‘Ministerio de presencia’ y fue un éxito. Las religiosas crearon progresivamente cerca
de veinte escuelas Montessori para los niños en los campamentos. Si se piensa que cien mil personas aproximadamente viven aún en campamentos, estas escuelas son muy importantes. Escolarizan a cerca de
setecientos cincuenta niños.
Los corazones endurecidos comenzaron a ablandarse. Las tensiones y los miedos comenzaron a disiparse. Aparecen tenues esfuerzos de confianza. En diciembre pasado, los Oblatos y las hermanas trajeron a
sus niños La-Kri-Vi, desde el Sur (conocidos como ‘Corazones Valientes’) a pasar la Navidad en los campamentos. Los niños de las dos comunidades intercambiaron regalos, cantaron e hicieron sainetes. Cuando
llegó el tiempo de la despedida, fue acompañado con pesares y lágrimas. Así pues, las heridas comienzan a cicatrizarse un poco, gracias a los niños.
Los Oblatos muestran aún el camino y hacen progresar la reconciliación de la siguiente manera: Los consejos provinciales y los Provinciales de las dos Provincias de Colombo y Jaffna, en una de sus sesiones
conjuntas, decidieron restablecer el prenoviciado en el Norte, donde se verificaba hasta hace poco una guerra sin piedad. Los candidatos a la vida oblata van vivir y a aprender juntos a ser misioneros
de los pobres, en las dos comunidades. Esta decisión señalará una nueva etapa en la promoción de un espíritu de armonía y diálogo, entre las dos comunidades. Se impone como una obligación para los candidatos
cingaleses que puedan expresarse en tamul y viceversa; los nuestros pasarán a ser así, como lo decía Juan-Pablo II, en uno de los mensajes para el Día de la Paz, “los artesanos de una nueva humanidad”.
La Iglesia local incluye a todas las comunidades étnicas que, con sus valores culturales profundamente arraigados y sus tradiciones, superaron la prueba del tiempo; ella forma parte del cuerpo vivo de
Cristo y debe estar en primera línea, para responder a los clamores legítimos de estas comunidades, en la búsqueda de la paz. En este contexto, los Oblatos, cuentan con ciento cincuenta años de experiencia
a su haber, y son la congregación masculina más numerosa en toda la historia de la Iglesia de la Isla, lo que puede convertirse en una señal visible y una referencia para las otras congregaciones religiosas
que se comprometan seriamente en este ministerio temporal de Paz y Reconciliación en el plano nacional. (
Oswald FIRTH, Asistente General, en Informe de JPIC,
Primavera 2010)
TURKMENISTAN
La iglesia Católica ha sido oficialmente reconocida
¡Una buena noticia de Turkmenistán! El P. Andrzej MADEJ, superior de la misión, llamó al Padre General, el 12 de marzo, para comunicarle que la Iglesia católica había sido oficialmente reconocida por
el gobierno. Andrzej recibió esta información de parte del Ministerio de Justicia y del Consejo para la Religión. Ese mismo día tendría que haber recibido un documento firmado.
Nuestros dos Oblatos siguen siendo los únicos sacerdotes en todo el país. A lo largo de 13 años los Oblatos han conseguido mantenerse en Turkmenistán gracias en calidad de diplomáticos, como representantes
del Estado del Vaticano. Demos gracias a Dios, y también a nuestros hermanos por su paciencia. Ahora la Iglesia católica puede salir a la luz pública.
CONFERENCIA REGIONAL DE ASIA Y OCEANÍA
Encuentro en Australia
Esta Conferencia tuvo lugar en Melbourne, en el Seminario Santa María, del 22 al 26 de febrero de 2010. Se celebra cada año y reúne a participantes que vienen de las Unidades de la Región: Australia, Indonesia,
India, Hong Kong, Corea, Japón, Tailandia, Filipinas, Colombo, Jaffna, Vietnam, Pakistán y Bangladesh. Turkmenistán disculpó su inasistencia. La Conferencia tuvo también el placer de acoger al P. Federico
LABAGLAY, Consejero general para Asia-Oceanía y al P. Oswald FIRTH, primer Asistente general.
El P. Ramón BERNABE, Provincial de Filipinas es el actual Presidente de la Conferencia.
Era la primera vez que la Región de Asia celebraba su conferencia en el ambiente de una casa de formación oblata, que le ofrecía la posibilidad de rezar en forma personal y en comunidad. En efecto, los
participantes se incorporaban a la comunidad local para la oración de la mañana, de la noche y la celebración de la Eucaristía.
El P. Filadelfo ESTRELLA presentó una visión profunda de la historia y la preparación del 35º Capítulo general. Volvió a formular muchas preguntas, vinculadas con los distintos cambios de estructuras que
van a ponerse en tela de juicio, en el próximo Capítulo.
El P. Rodolfo (Jun) JACOBE (Filipinas) pasó a ser el nuevo secretario de la conferencia. En el programa de los Provinciales y Superiores de Delegaciones, figuraba el Escolasticado Internacional de Manila,
una preparación común para los votos perpetuos, el apoyo financiero y en personal de las distintas Unidades de la Región. Cada Provincial y Superior de Delegación presentó un informe completo de su propia
Unidad.
Se tomó el medio día del miércoles para que los Oblatos visitaran y apreciaran, visitando y gustando, los sabores del campo australiano.
La conferencia se terminó, el viernes por la tarde, con una misa concelebrada en la Catedral San Patricio de Melbourne, con el fin de destacar la apertura del año académico del Colegio de Mazenod. (
P.
Harry DYER)
CHINA
Cine, popcorn y Jesús
Todos los sábados, un grupo de unos quince jóvenes de la vecindad y niños de la parroquia de Santa Teresita de China se encuentran en nuestra residencia entre las 15.00 y 17.00. De 15.00 a 15.30, con Escolástica
y Luc YOUNG, leen historias en inglés y en chino, tomadas de una pequeña Biblia ilustrada.
Tras la lectura, algunas preguntas permiten ahondar la comprensión de lo que se ha leído. Luego, viene un tiempo más movido y conversado que el tiempo para preguntar, lo que es evidente, ya que cada uno
pretende responder antes que los demás.
¡De 15.30 a 17.00, es el momento de la distensión con mucho popcorn, poco importan los sabores, nuestros jóvenes se preocupan que los platos queden vacíos! Tampoco faltan los jugos de frutas para acompañar
el popcorn. Y este va junto al cine, por lo que cada sábado, vemos una película con ellos.
Con respecto al cine, desearía que su gusto fuera tan flexible como lo es para el popcorn. Si digo esto, es porque siempre hay conflictos entre los niños sobre la elección de la película. Pero al final,
se llega a una solución de entendimiento, se calman poco a poco, pero no totalmente, ya que las películas los animan a moverse.
Al estar con ellos, puedo ver películas que aún no he visto, y a veces, me toca ver películas que ya ví, hace años.
Mi experiencia inolvidable fue ver
Narnia con ellos. Pensando que la película podría ser difícil de entender, les pregunté después de haberla visto, lo que pensaban de Aslan, el león, y a qué les
hacía pensar. No tuvieron ningún problema para decirme que Aslan les recordaba a Jesús, su sacrificio, su muerte y su resurrección. Fui tomado por sorpresa y casi no tuve nada que agregar.
Estos jóvenes forman parte de las dos docenas de niños minusválidos quienes viven con las familias que los acogen, organizadas por la parroquia de santa Teresita de China. Dos padres de los que los acogen
viven con ellos y crean junto a ellos un ambiente familiar.
Además de distraerlos, el encuentro del sábado en casa Oblata, les da un poco de alimento espiritual. Eso también da a los padres, una pequeña pausa, aunque sólo dura tres horas.
Gracias a la generosidad de un benefactor de Hong Kong, el popcorn de todos los sabores y los jugos de frutas no faltan nunca en nuestros pequeños encuentros del sábado. (
Luc Young,
www.oblateschina.com)
TAILANDIA
Un ministerio entre los verdaderos abandonados
En su circular de Navidad, el Hermano Bernard WIRTH nos cuenta una de sus jornadas en un Centro de Detención.
Para evitar los atascos, he llegado a las 6:30 de esta mañana. Así pude disponer de un momento de tranquilidad para retomar lo acontecido desde mi última visita. Y prever las actividades del día.
Me ocupo en primer lugar de los vietnamitas de la celda cuatro. Dos de ellos se evadieron la semana pasada por las alcantarillas: doscientas personas sufren las represalias. Son un centenar, confinados
las veinticuatro horas del día en su celda de 20 x 4 m
2, con suelo y paredes de cemento. No hay televisión, no hay visitas, no hay salidas. Hay solo un baño; pero se tapan los retretes. La semana
pasada, me preocupé para que fueran destapados (por cuenta nuestra, ¡por supuesto!). Todo vuelve al comienzo. Cuando partí a las 17:00 hrs., las autorizaciones y contactos con un plomero ya se habían establecido...
pero aún no había llegado. ¡El ambiente era tenso! Escucho, intento calmar los ánimos… pero con poco éxito.
Paso a la celda de los birmanos. Son también un centenar; la mayoría tienen entre dieciocho y veinticinco años. Se habló de ellos en los Diarios del mundo entero: han sido abandonados en pleno mar, maltratados,
rechazados por todos. Ubicados en primer lugar en un campamento, llegaron al Centro en un estado de miseria. Quince de ellos ni siquiera podían caminar. La mayoría no saben leer ni escribir y sólo hablan
su dialecto. El contacto es difícil, pero a veces llego a hacerlos reír con mi ignorancia. En enero, espero obtener la autorización para enseñarles un poco de thai o inglés.
Con los africanos, es más fácil: la mayoría se defienden un poco en inglés o francés. De partida, Mohamed me desafía: ¿”Por qué se te ve sólo de vez en cuando? “ (Es verdad a menudo los confío a otros
voluntarios.) Les llevo Diarios y revistas. Se discute de deporte, nos reímos… después se abordan los problemas. ¿Cómo contactar a los amigos, a la familia, cómo reunir dinero para regresar al país? … Nuestro
organismo ayuda, pero es necesario esperar meses, ya que la lista es larga. Otros tienen problemas de salud… Se rompe un ventilador… El agua potable es insuficiente… Las imágenes de la televisión son borrosas.
Tomo nota, la lista es a menudo larga en cada celda: ¡hago lo que puedo!
Luego regreso a la oficina de las ONG que intervienen en el Centro. Me entrevisto con Anne, otra voluntaria del grupo: me cuenta lo que oyó en otras celdas, por ejemplo entre las mujeres. Me indica, en
particular, a aquellos y aquellas que quieren verme.
En total, hay quince celdas: entre mil y mil doscientos presos, la mayoría sin papeles, junto a los refugiados políticos y a los que descontaron largas penas en otras prisiones.
A veces, hay un rayo de sol: pienso en una mujer de Somalia, con seis hijos de dos a diez años aproximadamente, abandonada por su marido. Esta noche, parte a Canadá con sus seis hijos. Se acogerá a un
proyecto de la ONU. Se sienta en un banco junto a su pequeño mundo, orgullosa de decir que va a tomar el avión esta noche. Todo el mundo comparte su alegría y el más pequeño de los hijos pasa de brazo
en brazo: ¡incluso uno de los policías lo toma en brazos!
Otra alegría fue poder celebrar Navidad el miércoles pasado. Una decena de presos de cada celda pudo descender al patio para participar en la ceremonia: rezamos y cantamos en el idioma de cada uno: en
inglés, en Ibo (Nigeria), en nepalés, en chino, en coreano, en tamul y en thai. ¡Luego, entramos en todas las celdas para desear a cada uno felices Pascuas y feliz año nuevo… al menos un poco más de felicidad! ¡Teníamos
también un pequeño regalo para cada uno y me dio gusto poder estrechar la mano de mis amigos en forma diferente y no través de los barrotes!
He aquí una reseña, un pequeño ángulo de la vida de acá, en Tailandia. Sólo consagro a ellos unas quince horas por semana. Pero estoy muy especialmente comprometido, porque muchos presos son de verdad
los más pobres entre los pobres. Viven en situaciones que no se pueden describir. (En
Audacieux pour l’Evangile, abril de 2010)
América Latina
HAITI
El peso de los « elefantes »
El año nuevo en Haití comenzó con un “bang”. El 12 de enero, a las 16.53 exactamente… ¡nos golpeó un terremoto, de 7.3! En 35 minutos se sucedieron más de 50 temblores violentos que han arrasado 2/3
de la capital, Port-au-Prince, y otras muchas ciudades de su entorno, en un triángulo de muerte que va desde Cabaret a Petit Goâve y Jacmel. E un abrir y cerrar de ojos murieron 300.000 personas por lo
menos; otras tantas quedaron heridas de gravedad, y el resto, cerca de un millón, una población de refugiados sin techo… ¡todo en 35 segundos!
Durante más de dos siglos la República de Haití ha sufrido “7 plagas mortales”, como las del relato bíblico, en el Antiguo Testamento: dictadura, corrupción, analfabetismo, epidemias, ocupación/dependencia,
indiferencia y la hemorragia masiva de los ciudadanos más capaces. Una antigua primer ministro, la Sra. Michèle Pierre Louis, hacía notar recientemente: “El Pueblo haitiano es un pueblo talentoso, pero
aplastado por la pesada carga de los elefantes…” ¿Quiénes son esos elefantes? Una selecta minoría local, un gobierno débil, enfermo de corrupción, los profesionales mejor dotados abandonan el país por
un porvenir mejor.
¿Qué debería hace Haití para salir de esa situación? En primer lugar, los líderes políticos deberían por lo menos haber escuchado a los científicos y a los geólogos, que habían predicho, hace dos años,
esta futura catástrofe. Los políticos simplemente ignoraron esta advertencia “para no alarmar a la población” (cf. Phoenix Delacroix, 25 septiembre de 2008 en
www.LeMatinHait.com)
Habría que adoptar inmediatamente las normas de construcciones antisísmicas y descentralizar la población, la industria, los servicios y las instituciones; he ahí las prioridades urgentes para el gobierno.
Basta una sola palabra para describir Haití: tragedia. Horror, pena, hambre, desesperación. La avalancha de ayuda humanitaria que se ha volcado sobre Haití, y los miles de voluntarios que llegaron al lugar
del desastre, eso calienta el corazón de todas las víctimas. ¡Alguien viene en nuestra ayuda! Pero ya se sabe que siempre llega muy poco y demasiado tarde. Se necesita una planificación a largo plazo,
no sólo para la reconstrucción sino también para legar a la raíz de la pobreza, en este país. No es que la carencia de estructuras cree la pobreza, es la pobreza la que crea esa carencia. La pobreza es
el resultado final de un sistema económico que ahoga la creación de riquezas y desanima las iniciativas locales y las inversiones. Los acuerdos de libre comercio y las reformas económicas deben ser el
centro de la restablecimiento de Haití. Haití tiene que encontrar su capacidad de producir y de vender sus bienes y sus servicios, a fin de escapar de la trampa de la pobreza y de la ayuda internacional.
Los Oblatos de María Inmaculada han tomado parte en la lucha de Haití, contra los elefantes, desde 1943. Llegó un puñado de pioneros, pletóricos de una visión de fe renovada, enarbolando el carisma y el
celo de su Fundador, San Eugenio de Mazenod (amor por la Iglesia, amor por el pueblo, amor por los más abandonados). Hoy, los Oblatos, contando los que están en formación, son más de 130 en Haití. Estamos
presentes en seis diócesis y en 25 parroquias. Hemos establecido parroquias, escuelas, clínicas, cooperativas, cajas de ahorro, seminarios, residencias para personas ancianas pobres, para jóvenes en situaciones
difíciles. Los Oblatos fuera de la patria, han sabido, con tacto, echar una mano a la Provincia oblata del país que, a su vez, se ha convertido en país misionero en Colombia y Guayana Francesa, y entre
los inmigrantes haitianos, en América del Norte y en Europa.
El carisma oblato conlleva un ingrediente especial que podríamos llamar la capacidad de perdurar y que nos vendría de nuestro voto de perseverancia. ¡No huimos cuando las cosas se hacen duras! Cuando nos
golpeó el terremoto, tanto los escolásticos como los Padres se unieron a las fuerzas de salvamento, para sacar a las víctimas, apresados por los escombros mortales; se quedaron en la calle con las víctimas,
durmieron a la intemperie sobre cartones, celebraron la Misa en las calles, se pusieron en contacto con las organizaciones y los trabajadores para hallar comida y agua; sostuvieron la moral mediante la
oración y los cantos y las actividades sociales para la juventud.
A quienes legítimamente se preguntaban: “¿Dónde estaba Dios el 12 de enero?”, los mismos haitianos les han respondido con sus continuas oraciones y cantos, en medio de la desolación de las escuelas, de
las iglesias derrumbadas y en las plazas del mercado. Se relevaban para asegurar a la comunidad la vela y la vigilancia, para que sus bienes estuvieran al seguro; han compartido con ellos, se han ocupado
de los niños que buscaban a sus familias perdidas, y les preguntaban si podrían ir a clase al día siguiente. Los Padres BONARD, PRINTEMPS, LOUBEAU, MARIO y WILSON siguen siempre ahí, duermen en la tienda
y prestan su servicio a la comunidad, apoyados como están por la generosidad de sus hermanos Oblatos de Haití y del extranjero, que se han conmovido por el coraje de sus hermanos y hermanas de Haití, afligidos
por tantas pérdidas. Hay una historia parecida en la Biblia, la de Job… que por otra parte terminó bien. ¿Dónde estaba Dios cuando tembló la tierra? Dios estaba con su pueblo. Hoy sigue ahí. (P. Alfred
CHARPENTIER, o.m.i., 21 de marzo de 2010)
África-Madagascar
LESOTO
Derribar un “muro de silencio”
El escolástico y diácono oblato, Hermano Charles PHOOFOLO, es uno de los escasos intérpretes del lenguaje por señales, en Lesoto. Hablando de las personas que tienen dificultades para oír, a Charles le
gusta decir que “existe una barrera de comunicaciones entre los sordos y el resto de la comunidad cristiana. No es debido a su desventaja, ya que no tienen
‘desventaja religiosa’, sino que es debida
a un ‘muro de silencio’, existente entre los dos grupos. Esta es la razón por la que los sordos se sienten a disgusto en la iglesia.”
Según el diácono Phoofolo “esta barrera de comunicación niega a los sordos, su derecho a participar activamente en la práctica religiosa de la Iglesia. Es un hecho innegable que nuestra Iglesia tiene mucho
que hacer para que sean accesibles a los sordos los servicios pastorales.”
El diácono Phoofolo destacó que el conocimiento del lenguaje por señales es una condición previa, a la recepción de los sordos en la iglesia. Debemos derribar esta barrera de comunicación, aprendiendo
su lengua (lenguaje por señales) y sabiendo también recurrir a los intérpretes de este lenguaje. Sin la práctica de este lenguaje, en nuestras iglesias, los sordos van a sentirse siempre aislados y discriminados.
Y en el mundo de hoy, eso no se justifica.” (
Maoblata, abril 2010)
CHAD
Contra el miedo que hace esclavo
El P. Lukasz BIECEK forma parte de nuestra comunidad. Su parroquia está en Badgé, en la frontera con el Camerún. En este rincón perdido, aduaneros y gendarmes se dan el lujo de saquear a la población.
Recientemente, el jefe de pueblo, en complicidad con estos bandidos de uniforme, envió a sus secuaces a dar una paliza a un hombre acusado de brujería… y a robarle sus animales.
Las acusaciones de brujería ahora son reprimidas por la ley. No tienen fundamento y son pretexto para arreglar cuentas, sobre todo en relación con los más débiles. El Comité Justicia y Paz de la parroquia
reaccionó e hizo la denuncia. Los adeptos revelaron que eran los enviados del jefe del pueblo; se convocó al tribunal… pero este se escondió algunos días en el Camerún.
Pero el asunto prosigue: el jefe acusó al P. Lukasz que hacía política. Y amenazó con envenenar al responsable del Comité Justicia y Paz. Poco a poco, sin embargo, el derecho comienza a flotar, gracias
al valor de algunas personas. Cuando, en nuestras liturgias de Navidad, se menciona la llegada del “Reino de Justicia y Paz”, no es solamente una vieja historia. Sino que es necesario tener valor para
luchar contra el miedo. Es el miedo que hace esclavo. (Philippe Alin, o.m.i en
Audacieux pour l’Évangile, abril de 2010)
Aniversarios – junio de 2010
70 años de sacerdocio
| 1940.06.15 |
06141 |
P. Alfred Lavoie |
Estados Unidos |
65 años de vida religiosa
| 1945.06.29 |
07962 |
P. Maurice Hemann |
Filipinas |
| 1945.06.29 |
07965 |
P. Maynard Kegler |
Estados Unidos |
65 años de sacerdocio
| 1945.06.01 |
07437 |
P. Robert Lechat |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1945.06.02 |
07140 |
P. Charles Prass |
Estados Unidos |
| 1945.06.04 |
06991 |
P. William Smith |
Estados Unidos |
| 1945.06.09 |
07142 |
P. James Riley |
Estados Unidos |
| 1945.06.10 |
07143 |
P. Edmond Turenne |
Lacombe |
| 1945.06.17 |
07127 |
P. Gérard Beaudet |
Lacombe |
| 1945.06.17 |
07125 |
P. Gilles Bernier |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1945.06.17 |
07105 |
P. Alexandre Lavoie |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1945.06.17 |
07130 |
P. Arthur Saint-Sauveur |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1945.06.24 |
07122 |
P. Herve Gagnon |
Estados Unidos |
| 1945.06.24 |
07102 |
P. Mario Ricci |
Italia |
60 años de vida religiosa
| 1950.06.10 |
09459 |
H. Louis Detillieux |
Lacombe |
60 años de sacerdocio
| 1950.06.16 |
08172 |
P. François Buteau |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1950.06.16 |
07618 |
P. Rosaire Langelier |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1950.06.24 |
08068 |
P. Robert Paradis |
Lacombe |
| 1950.06.25 |
07871 |
P. Leo Gauvin |
Estados Unidos |
| 1950.06.29 |
08040 |
P. Richard Haslam |
Anglo irlandesa |
| 1950.06.29 |
08227 |
P. Denis McCarthy |
Australia |
| 1950.06.29 |
07740 |
P. John Patterson |
Natal |
50 años de vida religiosa
| 1960.06.29 |
10868 |
P. René Villegas |
Bolivia |
50 años de sacerdocio
| 1960.06.11 |
09987 |
P. Hervé Aubin |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.11 |
09748 |
Mons. Gilles Cazabon |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.11 |
09771 |
P. Elphège Desbiens |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.11 |
09531 |
P. Guy Levac |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.11 |
09991 |
P. Pierre Racette |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.24 |
09986 |
P. Gérard Cousineau |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.24 |
09962 |
P. Jacques Léger |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.26 |
09793 |
P. Leon Brzezina |
Polonia |
| 1960.06.26 |
09726 |
P. Rémi Cadieux |
Notre-Dame-du-Cap |
| 1960.06.26 |
09722 |
P. Waclaw Hryniewicz |
Polonia |
| 1960.06.26 |
09720 |
P. Jozef Kowalik |
Polonia |
| 1960.06.26 |
09718 |
P. Ernest Malok |
Polonia |
| 1960.06.26 |
09719 |
P. Peter Sachta |
Polonia |
| 1960.06.26 |
12090 |
P. Jan Sadowski |
Asunción |
| 1960.06.29 |
09992 |
P. René Bélanger |
Lacombe |
| 1960.06.29 |
10236 |
P. Yves Schaller |
Francia |
25 años de sacerdocio
| 1985.06.07 |
12597 |
P. Bevil Bramwell |
Estados Unidos |
| 1985.06.15 |
12553 |
P. Czeslaw Grabowski |
Polonia |
| 1985.06.15 |
12558 |
P. Jan Kobzan |
Camerún |
| 1985.06.15 |
12562 |
P. Henryk Marciniak |
Polonia |
| 1985.06.15 |
12554 |
P. Józef Niesyto |
Polonia |
| 1985.06.15 |
12559 |
P. Zygfryd Wiecha |
Polonia |
| 1985.06.28 |
12602 |
P. Bryan W. Silva |
Estados Unidos |
Sufragios por nuestros difuntos
N° 25-33
| Nombre |
Prov./Del. |
Nacimiento |
Murió en |
Fecha |
| P. Adrien Gaillard |
Francia |
09/12/1929 |
Ajaccio |
30/03/2010 |
| P. Lawrence Conlon |
Lacombe |
25/02/1923 |
Ottawa |
03/04/2010 |
| P. David Kraus |
Estados Unidos |
19/02/1931 |
Belleville |
07/04/2010 |
| P. Lucien Pépin |
Notre-Dame-du-Cap |
28/06/1932 |
Trois-Rivières |
13/04/2010 |
| P. John Sullivan |
OMI Lacombe |
12/05/1919 |
Vancouver |
15/04/2010 |
| P. Bienvenido Leandicho |
Filipinas |
12/07/1921 |
Quezon City |
16/04/2010 |
| P. Horst Ueberall |
Europa Central |
18/03/1932 |
Mainz |
20/04/2010 |
| P. Charles Borgers |
Estados Unidos |
12/11/1916 |
San Antonio |
21/04/2010 |
| P. Jean-Claude Forestier |
Francia |
23/10/1940 |
Agen |
23/04/2010 |
“Están ante Dios con una señal, con una especie de carácter propio de nuestra Sociedad, los votos comunes a todos sus miembros, la práctica de las mismas virtudes. Estamos unidos a ellos por los vínculos de una caridad particular, aún son nuestros hermanos, y lo somos de ellos; viven en nuestra casa madre, en nuestra capital; sus oraciones, el amor que conservan por nosotros, nos atraerá un día a ellos para vivir con ellos en el lugar de nuestro descanso.” (Carta del Fundador al P. Courtès, 22 de julio 1828)
INFORMACIÓN OMI es una publicación no oficial
de la Administración general
de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada
C.P. 9061, 00100 ROMA-AURELIO, Italia
Fax: (39) 06 39 37 53 22
E-mail:
information@omigen.org
www.omiworld.org
Comité de redacción: James Allen (director), Raúl Castro, Antonino Bucca
Impresor: Balapuwaduge Mendis Kamal
Expedición: Théophile Le Page