El 8 de septiembre de cada año es una fecha inolvidable para los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de África del Sur. Es el día en que el Escolasticado de S. José fue sembrado, como una semilla de mostaza, por un equipo de celosos misioneros de Francia, en el año 1943. 75 años después, esa pequeña semilla se ha convertido en un árbol imponente cuyo follaje continúa alimentando y modelando presbíteros y hermanos fervorosos, para la Iglesia local y más allá de sus fronteras.

Por ese motivo, el 8 de setiembre de 2018 tuvo lugar un evento en el que los Oblatos de África del Sur, sus alrededores y de mucho más lejos, junto con sus asociados y amigos, desafiaron las lluvias torrenciales para celebrar los 75 años de bondades del Señor en sus singulares actividades de formación oblata en Cedara.

Mirando hacia atrás con agradecimiento, el nombrado Provincial fundador de la nueva Provincia recién constituida de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de África del Sur (OMI-SA), el padre Neil FRANK, recordó algunos de los mayores desafíos por los que el escolasticado atravesó para llegar a ser lo que hoy es. Apuntó que el Escolasticado nació en el contexto de la segunda Guerra Mundial y soportó de primera mano la brutalidad de las fuerzas político-sociales del régimen del apartheid.

África del SurDeclaró: “Pienso también en el apartheid constitucionalizado de los cincuenta, los sesenta, los setenta, los ochenta y los noventa, que amenazó la política no-racial del Escolasticado, incluso forzando a la comunidad a sentarse en lugares diferentes en los espacios públicos tales como los cines; fue muy hiriente para todos sus miembros durante aquellos tiempos”.

Mirando al presente, se alegraba de observar: “Nuestro Escolasticado se ha hecho más internacional de lo que lo había sido previamente: los sudafricanos no predominan en número. Esto ha hecho crecer la experiencia intercultural y ha enriquecido nuestras vidas. Y esto también proporciona una buena base para clarificar cuáles son las cuestiones de África y buscar respuestas africanas”. Así mismo expresó su esperanza para que el Escolasticado y el Instituto de Teología San José, ofrezcan de nuevo una teología contextualizada capaz de afrontar los problemas socio políticos actuales: crecimiento de la pobreza, problemas de la propiedad de la tierra, corrupción y la crisis de la educación en el país. Además encargó al equipo de formación la tarea de desarrollar “una formación misionera descolonizada para una práctica misionera descolonizada”.

Anteriormente, en sus observaciones, el Cardenal Wilfred Napier, Arzobispo de la Archidiócesis de Durban que presidió la Misa de aniversario, dedicó un encendido homenaje a la Congregación por los numerosos dones y bendiciones que había otorgado a la Iglesia de África del Sur, frutos de una formación de calidad para generaciones de oblatos que continúan jugando un papel significativo en la evangelización de la región.

En sus palabras de agradecimiento, el Superior del Escolasticado, el P. Joseph PHIRI, reiteró la voluntad del equipo de formación de cargar con el valiente legado de la formación de responsables “jóvenes que van a dedicar su vida a trabajar por Dios”. Además expresó: “Como nuestro fundador dijo, ante todo tenemos que edificar personas humanas, que se conviertan en buenos cristianos y luego, eso esperamos, que sean santos. Entonces, hermanos míos, seamos santos”

Estuvieron presentes otros superiores mayores oblatos: el P. Lucas MOTSEMEDI, Provincial de Namibia; el P. Jacob SALOOE, Provincial de Lesoto; el P. Vincent SAKALA, Superior de la Delegación de Zambia; el P. Charles NABWENJE, Superior de la Misión de Zimbabue; el P. Fidele MUNKIELE, Superior de la Misión de Kenia.

Una Monolito fue erigido para dedicar de nuevo el Escolasticado a nuestro Patrón, san José. El Escolasticado de san José fue fundado en 1943 para llenar el vacío creado a causa de la segunda guerra mundial cuando se hizo imposible para los Oblatos de María enviar sus candidatos a Europa para los estudios, tal como había sido la práctica hasta el momento. Siguiendo el consejo del Monseñor Henry DELALLE, obispo, un escolasticado oblato para África del Sur echó sus raíces en St. Joseph’s Hermitage, un antiguo Juniorado de los Hermanos Maristas en Presbery, Pietermaritzburg, que entonces estaba en desuso. (Denis Ekwerike MDP)

NB: Denis Ekwerike es un nigeriano miembro de la Sociedad Misionera del Divino Paráclito que reside en la comunidad y está siendo formado por el equipo de formación oblato.