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El Superior General, el Padre Chicho Rois, se ha reunido hoy en línea con unos 60 responsables de comunicación de la congregación.

“Ustedes son los misioneros del nuevo mundo digital que están aprendiendo un nuevo lenguaje, en el que Jesús también quiere que se anuncie el Evangelio. Como los primeros misioneros, deben dejarse mover por el amor que sienten por Jesús y por los hombres y mujeres que encontrarán a través de las redes para anunciar la Buena Nueva.” p. Chicho.

Durante el encuentro, organizado por el Servicio General de Comunicación, el director, el Padre Bonga, habló sobre la comunicación oblata, incluyendo los desafíos y las posibilidades. Varios presentaron como Devin Watkins, Angélica Ciccone y el Padre Hipólito OLEA, consultores de los Servicios Generales. También intervinieron en el encuentro el Primer Asistente, el Padre Raymond MWANGALA, que dirigió las charlas, y el Vicario General, el Padre Antoni BOCHM.

Aquí puedes leer el discurso completo del Padre Chicho.

ENCUENTRO ZOOM SERVICIO OBLATO DE COMUNICACIONES.

Quiero saludar y dar las gracias a todos ustedes que están haciendo posible este encuentro. Para mí, está siendo una experiencia que me llena de esperanza y alegría. Cuando el P. Bonga me invitó a participar en él, me vinieron a mi imaginación dos imágenes del Fundador y sus compañeros en los tiempos en que el carisma oblato daba sus primeros pasos. Son imágenes que me ayudan a expresar lo que quiero decirles ahora.

Ustedes son misioneros digitales

Permítanme utilizar estas palabras para definir su ministerio. Ustedes están llevando el Evangelio al continente digital y este es nuestro carisma, anunciar el Evangelio a los más abandonados, llevar el Evangelio a los lugares donde aún no ha sido proclamado o donde la Iglesia nos envía. Yo los veo a ustedes como al Fundador con sus primeros compañeros: querían llevar el Evangelio a los pueblos de Provenza hablando en su propio idioma. Lo mismo ocurrió cuando los misioneros fueron enviadas a nuevas y desconocidas tierras en América, África y Asia. Salían a territorios desconocidos, dispuestos a anunciar el Evangelio a los más pobres, hablando su propio idioma, estando cerca de la gente y sirviéndoles desde la caridad. Es el amor convertido en celo apostólico que los impulsaba por amor a Jesús a dar su vida en esos nuevos mundos.

Ustedes son esos misioneros del nuevo mundo digital que aprende este nuevo idioma en el que Jesús quiere también que el Evangelio sea anunciado. Como los primeros misioneros deben dejarse mover por el amor que sienten a Jesús y a los hombres y mujeres que encontrarán a través de las redes para anunciar la Buena Noticia. Y lo tienen que hacer en ese nuevo idioma compuesto de imágenes, videoclips, fotografías, escritos, entrevistas, etc.

Por cierto, que el Fundador insistía mucho a sus misioneros en que se prepararán para anunciar bien el Evangelio. Les invitaba a estudiar mucho, ha estar actualizados y a ser sencillos y claros en la expresión para llegar al corazón de los que escuchaban. Y quiero decirles que ustedes también se tienen que preparar bien para poder llegar al corazón de la gente que a veces necesita mensajes claros y directos que les den motivos para alimentar la esperanza. Por favor, difundan las buenas noticias de nuestra familia carismática y exploren los senderos misioneros por los que caminar anunciando el evangelio en el nuevo idioma y la nueva mentalidad digital.

Ustedes son nudos de comunión

Cuando los misioneros oblatos se extendieron a los cuatro rincones del mundo, el Fundador insistió en que le escribieran cartas para poder mantener unida la familia oblata. Eugenio pedía sus misioneros que escribieran todo lo que ocurría en la misión para darlo a conocer a todos. También les pedía que le consultaran antes de tomar decisiones y él les aconsejaba. Lo que es interesante e incluso emocionante es que hubo oblatos a los que nunca conoció personalmente, pero se dirigía a ellos por estas cartas expresando su amor de padre. Creo que esta es la segunda dimensión de su ministerio, ser nudos de comunión para nuestra familia carismática.

La belleza de este encuentro también es que podemos ser un canal de comunión y trabajar juntos. Quizás no nos conocemos personalmente, pero sentimos que somos miembros de una misma familia y amamos a nuestro padre, el Fundador. Ustedes pueden hacer mucho para que crezcamos en la comunión, en la caridad. Ustedes pueden hacer mucho para que entre nosotros vivamos la caridad. Además, ustedes pueden hacer mucho para que nos mantengamos unidos en el mismo carisma. También para animar las iniciativas que hoy tomamos, por ejemplo, para implementar el Capítulo general y otras. Ustedes pueden hacer mucho para ayudarnos a ser cada vez más una familia carismática sinodal que camina en una Iglesia sinodal con los pobres.

Como sucesor de san Eugenio siento que mantener la comunión en nuestra familia es una responsabilidad que no puedo llevar solo: Por favor, ayudémonos mutuamente para hacerlo juntos. Les invito a caminar juntos y sinodalmente para que nuestra familia sé la más unida de la tierra para anunciar esa unidad soñada por Jesús a toda la humanidad.

El Espíritu Santo nos está invitando a ser valientes, a intentarlo todo para ser mejores misioneros en este mundo digital

Después de escucharlos en este primer encuentro siento que el Espíritu Santo nos está invitando a ser valientes, a intentarlo todo para ser mejores misioneros en este mundo digital. Es el Espíritu Santo el que nos empuja e ilumina, por eso, no tengamos miedo. Como san Eugenio y sus primeros compañeros dejemos que Dios nos guíe y nos indique como anunciar el Evangelio de Jesús desde el amor y la cercanía, desde el testimonio de vida. Podemos pedir a María que nos ayude y nos inspire: ella dejó que el Espíritu la transformara y se fio de Dios entregando su vida para recibir y dar a Jesús. Ella nos acompaña en esta aventura, peregrina con nosotros. Ella supo ser madre de la comunión en la Iglesia en sus primeros momentos misioneros.

Pido al Señor que les bendiga a todos ustedes haciéndolos esos misioneros digitales que hagan posible que vivamos en comunión misionera en nuestros días. Caminemos todos juntos como peregrinos de esperanza en comunión. Alabado sea Jesucristo. Y María Inmaculada.