1. Seminarista y oblato (1842-1861)
  2. Superior general (1861-1892)

Nació en Cuges (Bocas de Ródano) el 14 de noviembre de 1824
Tomó el hábito en el Seminario de Marsella el 16 de febrero de 1844
Profesó en N.-D. de l’Osier el 17 de febrero de 1845 (nº 135)
Fue ordenado en Marsella el 29 de mayo de 1847
Elegido superior general el 5 de diciembre de 1861
Murió en Rayaumont el 26 de octubre de 1892.

José Fabre nació en Cuges, diócesis de Marsella, de Lucía Rosalía Pignol y de Alexis Lázaro Fabre, cardador de lana. José tenía unos cuatro años cuando falleció su padre y diez años a la muerte de su madre. Quedó solo con su hermana María Luisa, que murió en 1837 después de haber preparado a su hermano a la primera comunión que fue el 11 de setiembre de 1836. Le confirmó Mons. de Mazenod el 17 de enero de 1838 al final de una misión predicada en Cuges por los Oblatos.

Un pariente de José, Antonio Bonifay, entonces alcalde del municipio, aceptó ser su tutor legal. Pidió y obtuvo una beca del gobierno en el liceo de Marsella. Allí fue donde, de los 14 a los 19 años, el joven hizo brillantes estudios. Salió bachiller con el premio de honor en filosofía.

Seminarista y oblato (1842-1861)

Algunos amigos le proponen enrolarse en el cuerpo de los cirujanos de la marina. Los estudios que se le imponen le inspiran pronto repugnancia. Tras un retiro con los jesuitas de Aviñón, entra en el seminario mayor de Marsella el 18 de octubre de 1842. Durante los dos primeros años de teología decide hacerse oblato y recibe el hábito de manos de Mons. de Mazenod en el seminario de Marsella, el 16 de febrero de 1844. Pasa luego el año de noviciado en Notre-Dame de l’Osier, donde hace su oblación el 17 de febrero de 1845.

Vuelve inmediatamente a continuar su segundo año de teología hasta el fin del año escolar 1844-1845. Prosigue el estudio de la teología en 1845-1846, aunque enseñando la filosofía en Notre-Dame de l’Osier a una decena de escolásticos y en el seminario mayor de Marsella; y en 1846-1847, siendo ecónomo de la casa y repetidor de teología dogmática.

Tras su ordenación sacerdotal por Mons. de Mazenod, el 29 de mayo de 1847, queda en el seminario de Marsella hasta 1861, como profesor de dogma de 1848 a 1852, profesor de moral de 1852 a 1854, y superior del seminario mayor y vicario general honorario de 1854 a 1861. Al mismo tiempo es capellán de las hermanas de San Carlos, ecónomo general y ecónomo de la provincia meridional desde el 2 de julio de 1851.

Como profesor del seminario publica dos obras: Tractatus de religione revelata, Marsella, 1852, 260 p., y Tractatus de vera Christi Ecclesia, Marsella, 1853, 298 p. “Quienes le tuvieron como maestro, leemos en Missions 1892, p. 384, reconocen en él notables aptitudes para la enseñanza: orden y método, claridad en las ideas y precisión en los términos, facilidad de elocución y rigor lógico, exactitud en el trabajo y autoridad severa pero condescendiente para con la buena voluntad concienzuda, todo lo que hace falta para hacerse estimar y amar por los alumnos”.

Superior general (1861-1892)

Tras la muerte de Mons. de Mazenod el 21 de mayo de 1961, ya el 25 de mayo el padre Henry Tempier convoca el capítulo general para el 5 de diciembre en Montolivet. A causa de la reacción ocurrida de improviso en Marsella contra el difunto, el capítulo se tiene en la casa oblata de París. El padre Tempier conjura a los miembros del capítulo a que no piensen en él para el cargo de superior general y Mons. Guibert, arzobispo de Tours, aconseja que no se elija a un obispo. En el primer escrutinio queda elegido el padre Fabre por 19 votos de los 20 capitulares. Tiene solo 37 años cuando sucede a Mons. de Mazenod en el doble cargo de superior general de los Oblatos y de director de la Sagrada Familia de Burdeos. Pero ya hace 17 años que trabaja junto al Fundador y al padre Tempier que le han apreciado y le han transmitido su espíritu. Sin duda, Mons. de Mazenod habría preferido para sucederle al padre Casimiro Aubert o al padre Carlos Bellon, pero el primero, secretario general y provincial del mediodía, falleció el 17 de enero de 1860, y el segundo murió el 28 de junio de 1861 siendo prodirector de la Sagrada Familia de Burdeos.

El padre Fabre ante todo tiene que hacer frente a una situación penosa en Marsella, donde surge una violenta reacción contra la administración del prelado difunto a quien se acusa sobre todo de haber confundido los intereses materiales de la diócesis y de la congregación. Se entrevista algunas veces con Mons. Cruice, nuevo obispo de Marsella, y llega con él a un arreglo de cuentas que establece una separación definitiva de los bienes de la diócesis y de los Oblatos. Se encuentra también que los Oblatos son demasiado poderosos en la diócesis. El padre Fabre acepta dejar a los Lazaristas la dirección del seminario mayor, y establece la casa general en París, cierra el escolasticado de Montolivet y encuentra para los escolásticos un refugio en Autun, etc.

Los Oblatos siguen muy unidos en torno al nuevo superior general, pero la Congregación sufre de varios males: falta de comunicación entre las misiones y Marsella, sobre todo después de la muerte del padre Aubert, formación demasiado superficial y rápida del personal, demasiadas fundaciones por el mundo. El padre Fabre toma en pocos años medidas precisas para remediar esos males. Sus biógrafos escriben con razón: “Tras la fundación, la organización. Para organizar hace falta orden y método, y esa fue la característica dominante de nuestro segundo superior general. Una implacable memoria del pasado y una sagaz previsión del futuro, un juicio certero y rápido, una intuición instantánea del conjunto y de los menores detalles, un espíritu de regularidad que emula el inflexible rigor del reloj: eso era el M. R. Padre Fabre. Muy impresionable ante la acción de los otros, era siempre dueño de la suya propia. No se embalaba nunca, pero tampoco retrocedía…”

Para mejorar las relaciones entre los misioneros, el padre Fabre funda el 3 de abril de 1862 la revista Missions O.M.I. en la que se publican cuatro veces al año las relaciones o cartas recibidas. En el último número de cada año se da la lista de las oblaciones y de los difuntos. Luego, da a la luz dos series de circulares: 34, relativas sobre todo a la observancia de las Reglas y a la vida religiosa de la Congregación (de 1862 a 1890), y 134 con noticias sobre los oblatos difuntos (del nº 7: padre Pascual Ricard, al 141: padre Tabaret). Estas cartas forman los cinco primeros volúmenes de las Notices nécrologiques.

El Superior general sigue de cerca la formación de los escolásticos y cuida de mantener una vida religiosa ferviente. Visita a menudo a los escolásticos de Autun hasta el cierre de esa casa en 1880. Hace componer un directorio de los juniorados, de los noviciados y de los escolasticados, lo mismo que de las misiones parroquiales. Hace con frecuencia la visita canónica de las casas de Francia y va tres veces a Inglaterra (1863, 1866 y 1881). Envía a sus asistentes a visitar las casas de América, de Africa y de Ceilán. Organiza los retiros anuales en las provincias y el retiro de los superiores, habitualmente en Autun.

Había asistido al Capítulo general de 1850, convocado nominalmente y al de 1856 en calidad de procurador general; luego preside los Capítulos de 1861, 1867, 1873, 1879 y 1887.

Durante su superiorado se abren varias casas en Europa y en América, pero el padre Fabre no acepta nuevos campos de misiones salvo el del sudoeste africano alemán, cuya aceptación es condición para el establecimiento de una provincia en el imperio alemán. La Congregación se desarrolla entonces mucho: pasa de unos 400 oblatos en 1861ª 1339 en 1892 (10 obispos, 638 padres, 201 escolásticos, 91 novicios escolásticos, 352 hermanos profesos y 37 novicios).

El padre Fabre se interesa tanto por las Hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos como por los oblatos. Predica, entre otros, el retiro anual de la administración general de 1864 a 1875. Sus instrucciones se publicaron en dos series de obras: Instructions à l’usage des Soeurs de la Sainte-Famille, Burdeos 1915, 3 vol., y Instructions pour retraites annuelles, Roma, 1917, 556 p.

El 5 de diciembre de 1886 se celebran sus 25 años de superiorato, pero sus fuerzas disminuyen. Además ha pasado por rudas pruebas: en Marsella en 1862, en 1870 y 1871 cuando la guerra francoalemana que dispersa a novicios y escolásticos, y en 1880 cuando son expulsados los religiosos de sus casas. Su salud fue siempre frágil. Sufre de anemia. En 1892, cuando está reposando en Royaumont, le aparece la gangrena en un pie. Declina rápidamente, recibe la extremaunción el 20 de setiembre y muere el 26 de octubre. Se celebra un funeral solemne el día siguiente en la capilla de la abadía de San Luis, y otro el 28 en la casa general de la calle San Petersburgo en París. Su cuerpo reposa en el mausoleo de los Oblatos en el cementerio de Montmartre.

YVON BEAUDOIN, O.M.I.