Nacimiento en Thurles, Irlanda, Marzo 31, 1817.
Toma de hábito en Penzance, Diciembre 24, 1845.
Oblación en N.-D. de l’Osier, Diciembre 26, 1846 (No. 170).
Ordenación sacerdotal en Marsella, Agosto 8, 1847.
Muerte en Inchicore, Noviembre 17, 1874.

 

Patricio Hickey nació en Thurles, Irlanda, diócesis de Cashel, el 31 de marzo de 1817. Su familia tenía una buena tradición católica. Era pariente del Obispo de Limerick y tenía un tío sacerdote en la diócesis de Cashel. Sus primeros estudios fueron con un tutor privado. Asistió al colegio en Thurles de 1837 a 1840. Se distinguió en la composición y oratoria y a solicitud del presidente del colegio, dio un brillante discurso de bienvenida a Daniel O’Connell. Fue a estudiar en Maynooth de 1840 a 1845, con la idea de ser ordenado para la diócesis de Cashel. En 1845 cayó enfermo y tuvo que interrumpir sus estudios teológicos. Fue de viaje a Harrogate y en el camino conoció al Padre Guillermo Daly, quien lo invitó a unirse a los Oblatos. Impulsivamente fue de inmediato a visitar a los Oblatos en Penzance – única casa Oblata en Inglaterra en ese tiempo.

Comenzó su Noviciado el 24 de diciembre de 1845 en Penzance y lo continuó en el seminario mayor de Marsella y después en Notre-Dame de l’Osier, donde realizó su oblación el 26 de diciembre de 1846. El Consejo General lo había admitido para profesar el 3 de diciembre anterior: En las minutas de esa reunión, el Secretario General escribió: “En los diferentes lugares donde estuvo durante su período de prueba, su regularidad, piedad y buena disposición fue constante y satisfactoria.  Su temperamento es dócil y bastante alegre, aunque frío de apariencia, sus aptitudes sobrepasan el promedio […] pero es extremadamente miope, lo que le da la apariencia de siempre estar apenado, y por último su salud no es fuerte… no apto para ciertos climas.”

Continuó sus estudios teológicos en el seminario mayor de Marsella de enero a julio de   1847 y fue ordenado sacerdote por el Obispo de Mazenod el 8 de agosto de ese año. Fue enviado a Penzance de inmediato. En 1852, el Padre Carlos Bellon, superior Oblato en  Inglaterra entonces, lo nombró superior en Liverpool. Ese mismo año lo encontramos predicando en Escocia. Estuvo en Liverpool por un corto período, antes de solicitar permiso para ir y estar con su familia en Irlanda, que aparentemente requería su presencia. El 4 de marzo de 1853, el Obispo de Mazenod escribió al Padre Bellon: “No pierda de vista al Padre Hickey, quien nos ha dejado. Acabo de encontrar una vieja carta de él y me encantaron los sentimientos que me revela. Haga todo lo posible por traerlo de vuelta. Creo que ha perdido a alguien que requería una salida temporal… Avíseme algo sobre él.”

El Padre Hickey volvió pronto a Inglaterra y fue puesto a cargo de la parroquia de Sicklinghall, donde se encontraba el Noviciado. En el Codex de Sicklinghall hay muchas menciones respecto a él entre 1854 y 1858. Era un predicador frecuente y admirado. En 1856 fue elegido como representante de la comunidad en el capítulo provincial. Después del Capítulo General de 1856, el Padre Roberto Cooke quedó de nuevo como provincial y sus consejeros fueron los Padres José Arnoux y Hickey. El 1° de agosto de 1857, el Padre  Hickey fue parte del grupo que recibió al Fundador en la estación de Wetherby para llevarlo a su visita a Lys Marie.

En 1857, el Padre Boisramé, que había sido nombrado maestro de novicios, imploró al Fundador retirar al Padre Hickey. El 30 de julio de 1858, el Obispo de Mazenod escribió al Padre Cooke: “Sicklinghall tiene un gran problema con la presencia del Padre Hickey, como el Padre Maestro debe haberle comentado. La situación es muy grave y requiere pronta acción. El Padre sin duda no es malo, pero está fuera de lugar en el noviciado. Su salud, dice, no le permite asistir a ningún ejercicio de la comunidad, excepto la oración vespertina. Eso es malo de por sí y justificaría retirarlo de la vista de los novicios. Pero no es todo; siempre está con ellos, lo que es bastante contrario a nuestra práctica. Si al menos fuera para edificarlos, pero no; nada edificante sale de su boca y a menudo habla de política y se da gusto en tonterías suficientes para hacerlos desternillar de risa. Incluso en ocasiones cuenta historias que no son para nada edificantes, lo que es terriblemente dañino para los novicios, que se muestran reacios hacia las reglas y las medidas tomadas por el Padre Maestro. El Padre Hickey sin duda culpa al maestro de novicios y les da la razón. Esta situación ha durado mucho tiempo.”

Por supuesto no hay que dar demasiada importancia a este episodio. El Padre Hickey fue a trabajar en Leith (Personnel 1862), Inchicore (Personnel 1867), Liverpool (1871), Glencree (Personnel 1873) e Inchicore, participando activamente en la predicación de misiones. En su obituario, el Padre Kirby escribe: “A una elocuencia inimitable, inspirada por el corazón de un sacerdote, el Padre unía una irresistible suavidad de forma de ser y bondad de carácter… Quienes le conocieron mejor pueden dar testimonio de que la principal motivación de su vida y sus acciones fue la caridad, una caridad que en ocasiones excedía todos los límites, pero al fin y al cabo caridad. Considerando esta virtud como la virtud especial de nuestro amado Fundador y la de nuestra familia, la apreciaba al punto de no haber quien la expresara mejor, o extendiera más su beneficio de forma voluntaria. Nunca se le escuchó decir una palabra descortés a nadie y ninguna provocación provino de él, ya fuera de palabra o gesto, con la intención de dañar…“

A pesar de su mala salud, predicó hasta el fin de su vida. Contrajo fiebre tifoidea y falleció en Inchicore el 17 de noviembre de 1874, donde está sepultado.

Yvon Beaudoin y Miguel Hughes, o.m.i.