Breve semblanza biográfica

Mario Borzaga

El P. Mario Borzaga (1932-1960) nació en Trento en el norte de Italia. Fue el más joven de una familia con cuatro hijos. Creció en la atmósfera profundamente cristiana de su familia y sintió la atracción al presbiterado. Entró al seminario mayor de la Archidiócesis de Trento. Cuando tenía 20 años, un misionero vino a hablar a los seminaristas. Mario escuchó atentamente y se hizo consciente del llamado de Dios para las misiones extranjeras.

Fue inspirado por ese espíritu que en 1952 comenzó su año de noviciado con los Misioneros Oblatos de María Inmaculada italianos en Molise. Más tarde, entre 1953 y 1957, se preparó para la vida misionera estudiando en el escolasticado Oblato de San Giorgio Canavese, cerca de Turín. Fue ordenado presbítero en 1957. El mismo año los Oblatos de Italia enviaron su primer equipo de misioneros a Laos.

Quedó muy impactado al llegar a uno de los países más pobres en el mundo, con un número muy pequeño de cristianos. Pasó su primer año en la misión de Kengsadok. Allí tuvo que aprender el idioma, la cultura local y la vida misionera. Amaba estar con la gente y quería aprender absolutamente todo de ellos tan rápido como fuera posible. En realidad fue un año muy difícil para él. Mario Borzaga tenía 26 años cuando fue enviado a su primera misión. Kiukatiam era un pueblo Hmong a unos 80 km de Louang Prabang. Enseñar a la gente el catecismo y cómo rezar, visitar las familias, recibir los enfermos que diariamente se agolpaban a la puerta del dispensario de la misión: así empleaba Mario todo su tiempo y energías. También se le pidió encargarse de la formación de los jóvenes catequistas Hmong

El domingo 24 de abril de 1960 después de la Misa, Mario se preparó para curar los enfermos en el dispensario. Un pequeño grupo de Hmong se presentó y le pidieron ir con ellos a su aldea, situada a tres días de marcha hacia el sur. Dijeron que estaban interesados en conocer su religión. Mario Borzaga prometió que los seguiría al día siguiente. Su plan era visitar otros pueblos en la misma zona y luego subir al valle del Mekong, al oeste  hacia Luang Prabang. Invitó para que viajara con él a su joven catequista, Xyooj. El lunes, 25 de abril de 1960 salieron. El 1 de mayo, en Muang Met, un pueblo Lao y Kmhmu’ entre Ban Phoua Xua y Muang Kassi, una patrulla de la guerrilla encontró a Mario Borzaga y su joven compañero. Fue cuando ellos abandonaron el pueblo cuando los atraparon. Ataron las manos del presbítero a su espalda. El joven catequista gritó: “No lo maten, es un buen presbítero, muy amable con todos. Sólo hace cosas buenas”. No lo creyeron y decidieron matar a los dos a cierta distancia del pueblo sin mayor agitación, silenciosamente y sin testigos. Un antiguo soldado contaba: “Forzamos a los dos a excavar un hoyo. Yo fui quien disparó. Sin más demora, los cubrimos con tierra”.

El P. Mario Borzaga dejó su testamento espiritual de gran valor. Su vida evidencia su vocación misionera en un camino verdadero de santidad. “Quiero tener una fe y un amor tan profundo y sólido como una roca”, dejó escrito. “Sin eso, no puedo ser un mártir: No hay nada más que hacer sino tener fe y amar”. Antes de hacer su oblación perpetua en 1956, Mario escribió en su Diario el sueño de felicidad que quería para su vida: “He descubierto mi vocación: ser feliz, incluso en el esfuerzo de identificarme con Cristo crucificado”

Louis Leroy

El Padre Louis Leroy (1923-1961) nació el 8 de octubre de 1923 en Normandía, Francia, en el pueblo de Ducey. Era el mayor de una familia del campo de cuatro hijos. En 1932 Louis tenía 9 años cuando su padre murió. Su madre se desplazó con sus cuatro hijos a una granja en Villiers-le- Pré. Como era el mayor de los hermanos, una vez terminada la educación primaria en la escuela, Louis trabajó en la granja de la familia por diez años. Después de su servicio militar, a la edad de 22 años, recuperó su atracción a la vida misionera que había deseado durante mucho tiempo. Fue admitido en el juniorado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en Pontmain por dos años y medio para remediar su falta de estudios secundarios.

Entre 1948 y 1949 estuvo en el noviciado de La Brosse-Montceaux. En el escolasticado oblato de Solignac hizo seis años de estudios filosóficos y teológicos. El 29 de septiembre de  1952 hizo su oblación perpetua. El 4 de julio de 1954 fue ordenado presbítero en la Abadía de Solignac. Su orden de partir para Laos tiene la fecha el 11 de junio de 1955.

Habiendo llegado a Laos en noviembre de 1955, fue enviado inmediatamente después a Xieng Khouang. Después de un año, perplejo por los múltiples idiomas y dialectos de esta región, pidió dedicar algunos meses en el valle del Mekong para familiarizarse mejor con el idioma oficial Lao, hablado en la llanura. Al final de 1957 llegó a su destino final en las montañas, a Ban Pha. Había diversos pueblos cristianos de idioma Kmhmu’ en la zona, así como un territorio amplio para atender donde todavía el Evangelio no había penetrado. En los siguientes tres años y medio, visitó los pueblos a él confiados que estaban a dos, tres o cinco horas de camino en cualquier clima y por caminos imposibles. En una de sus cartas escribe:

Desde el 1 de julio de 1959 hasta el 1 de julio de 1960 hubo 73 bautismos, de los cuales 37 adultos. Unas 3.000 personas vinieron buscando ayuda; al menos 3.000 kilómetros a pie cargando en sus espaldas un paquete. Algunos días son duros, especialmente cuando mi salud no es demasiado buena, pero estoy feliz de trabajar en esta zona”.

El 18 de abril de 1961, el P. Louis Leroy estaba rezando en su pobre iglesia. Un destacamento de soldados de la guerrilla vinieron buscándole. De acuerdo con los aldeanos, él sabía que su partida podía ser la última: con los pies desnudos y la cabeza descubierta, siguió a los soldados por un camino abrupto.  Según los testigos, Louis Leroy fue interrogado, golpeado y su cara quemada hasta que quedó desfigurado. Un poco después, algunos disparos se escucharon en el bosque. Muchos años después, un no cristiano del poblado contaría a un presbítero laosiano: “Ellos le mataron”. Según los comentarios recogidos después, Louis podría haber escapado fácilmente. Cuando las tropas del rey abandonaron el pueblo de Ban Pha, los soldados insistieron en que abandonara el pueblo con ellos. Él lo refutó con calma diciendo que era su deber permanecer con su gente siguiendo las órdenes recibidas por sus superiores. Añadió: “Estoy preparado para morir por el Señor”.

Michel Coquelet

El Padre Michel Coquelet (1931-1961) nació el 18 de Agosto de 1931 en el Norte de Francia en Wingnehies, en el seno de una modesta familia de trabajadores que eran activamente cristianos. Michel era el tercero de seis hijos. En 1936 la familia se desplazó 30 kilómetros a un pequeño pueblo de Puiseaux, en el Loiret. Fue allí donde entró en la escuela primaria. A pesar de su vida dura y las privaciones de los años de la guerra, la familia Coquelet eligió dar a Michel una educación cristiana. En 1942 era un estudiante interno en el Colegio católico Saint Grégoire de Pithiviers. Al inicio del año escolar de 1945 sus padres lo enviaron como interno al Seminario Menor de Saint-Michel de Solesmes. En esta escuela preparó y consiguió en 1948 un bachillerato en literatura latina y griega.

Michel Coquelet ingresó en el noviciado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en La Brosse-Montceaux en 1948. En setiembre de 1949, después de haber pronunciado sus votos religiosos, fue enviado al escolasticado Oblato en la Abadía de Solignac, en Haute-Vienne.  Allí hizo los estudios requeridos en filosofía y teología y se preparó con una intensa vida espiritual y comunitaria para el futuro que había escogido: ser presbítero y misionero religioso. Michel permaneció en Solignac hasta su partida hacia Laos en 1957, excepto por 18 meses de servicio militar, desde enero de 1952 hasta junio de 1953. El 29 de junio de 1954 Michel hizo su oblación perpetua como Misionero Oblatos de María Inmaculada. El 19 de febrero de 1956 fue ordenado presbítero en la iglesia de la Abadía de Solignac.

El 25 de enero de 1957 el P. Coquelet recibió sus papeles para partir. Voló a Laos y Vientiane lo recibió el 1 de abril de 1957. Sus superiores oblatos en Laos hicieron de él inmediatamente un miembro de la facultad del Seminario Menor de Paksane (1957-1958). Al mismo tiempo, comenzó a estudiar el idioma Lao. Al final de 1958 Michel recibió una obediencia para la misión de Xieng Khouang. Tres años después, en 1961, el P. Coquelet vivió en Phôn Pheng, un pueblo cristiano remoto cerca de  Tha Vieng, en la provincia de Xieng Khouang, llamado Ban Houay Nhèng. Allí atendió también una zona bastante amplia.

El domingo 16 de abril de 1961, el P. Coquelet celebró el segundo domingo de Pascua con su comunidad cristiana. El lunes 17 dejó la aldea: había sido llamado a cuidar un herido en Ban Nam Pan. Salió en bicicleta. No lejos de Xieng Khong, Michel fue retenido por la guerrilla. Dejando su bicicleta los soldados lo agarraron en la carretera hacia Ban Sop Xieng. Un poco más allá de la carretera, le dijeron que excavara su tumba. Michel arrojó la pala a un lado. Moriría de pie, sin miedo, por Cristo y por los Laosianos. El P. Coquelet fue asesinado sin juicio y sin misericordia. Todavía no había cumplido 30 años.

Vìncent L’Hénoret

El Padre Vìncent L’Hénoret (1921-1961) nació el 12 de marzo de 1921 en Pont l’Abbé, Francia. Procedía de una familia profundamente católica de 14 hijos y atendió a la escuela primaria en el Colegio católico Saint-Gabriel en su pueblo. Más tarde fue un estudiante interno en el juniorado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en Pontmain (Mayenne, Francia) para su escuela superior entre los años de 1933 a 1940.

Al final de sus estudios pidió consagrar su vida a Dios para ser misionero en la familia oblata.  Haría su noviciado en la misma casa en Pontmain. Para sus estudios de filosofía y teología fue enviado a La Brosse-Montceaux. Allí pudo ver personalmente el drama del 24 de julio de 1944: la ejecución sumaria de cinco oblatos de su comunidad por los soldados Nazi. Él y sus compañeros fueron deportados a un campo de prisioneros en Compiègne; pero fueron liberados poco después por la avanzadilla de los aliados al inicio de setiembre.

A su vuelta a La Brosse, Vincent hizo su oblación perpetua el 12 de marzo de 1945 y fue ordenado presbítero el 7 de julio de 1946. Había estallado la paz. Vincent L’Hènoret estaba preparado para ir a la misión. El 10 de agosto de 1946 fue enviado oficialmente a Laos para proclamar el Evangelio.

Su primera misión en Laos fue en la zona de Paksane. Allí necesitó aprender el idioma, las costumbres y el método misionero. Más tarde fue enviado al cargo de  Nong Buoa. Allí encontró una comunidad cristiana fuerte de 400 cristianos. En noviembre de 1957 se unió al equipo misionero en Xieng Khouang. Su puesto fue en Ban Ban. Sólo un puñado de cristianos vivían allí. En la vecindad, varios pueblos de refugiados Thaï Deng vinieron desde la provincia de Sam Neua y se establecieron allí desde 1952 y 1953. El trabajo misionero y pastoral no era fácil: esa gente había sufrido por años los caprichos de una guerra endémica que los había diezmado. Había mucho que hacer, especialmente en otorgarles confianza en sí mismos a estas familias dislocadas.

En los meses finales de 1960, el régimen disidente se instaló en Sam Neua extendiendo su dominio a toda la región. El sistema fue organizado con sus secuencias de encuentros de adoctrinamiento y obstáculos para el movimiento libre de las personas. El miércoles 10  de mayo de 1961, el P. L’Hénoret fue a celebrar la fiesta de la Ascensión en Ban Na Thoum, una aldea a 7 km. El jueves por la mañana, el 11 de mayo, fue visto dejando Ban Na Thoum en bicicleta a las siete de la mañana. Un poco después, entre Ban Na Thoum y Ban Faï fue detenido por tres hombres vestidos con uniformes guerrilleros.

Una campesina que trabajaba en su campo fue testigo de la primera parte de la escena: “El Padre sacó un papel, sin duda era su salvoconducto. Esto pareció satisfacer a los soldados porque el Padre tomó su bicicleta de nuevo y siguió su camino”. La campesina no vio lo que pasó luego pero, un poco después, escuchó disparos. Regresó al pueblo y encontró la bicicleta y vio el cuerpo apenas cubierto con tierra, en una zanja. Aterrada no se atrevió a decir o hacer nada en ese momento. Al día siguiente, un pequeño grupo de aldeanos fue a aquel lugar. En torno a 1.500 metros del pueblo, vieron un gran charco de sangre en la carretera y descubrieron el cuerpo del Padre L’Hènoret que había sido arrastrado a una zanja más allá, en el bosque.

El sábado fueron a recoger al Padre Khamphanh y procedieron a darle rápidamente un digno entierro, sin detenerse porque todos eran conscientes del peligro. Una cruz se puso en la tumba. Nunca hubo explicación para este asesinato. Las autoridades militares situadas en la región simplemente negaron todo. Según los testigos, los nuevos jefes demolieron la iglesia y prohibieron los encuentros a los cristianos. Las generaciones más jóvenes no pudieron ser catequizados. Sólo conocieron la propaganda y no conocían la religión cristiana. Un testigo dijo más tarde: “Yo creo que fue asesinado por odio a la religión y especialmente a la religión católica”.

Jean Wauthier

El Padre  Jean Wauthier (1926-1967) nació el 22 de marzo de 1926 en el norte de Francia en la pequeña ciudad de Fourmies. . En 1940 experimentó los sufrimientos de las luchas de la población civil antes de la invasión alemana por lo cual su familia fue llevada al exilio a otro lugar en Francia en Sainte-Livrade. Después de terminar sus estudios secundarios en el seminario menor de Agen, fue admitido al noviciado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en Pontmain en 1944 e hizo sus primeros votos el 1 de noviembre de 1945. Después de dos años de estudios de filosofía, primero en La Borsse-Montceaux y luego en la Abadía de Solignac, fue llamado al servicio militar. A su regreso estudió teología por cuatro años en Solignac. Allí, el 8 de diciembre de 1849, Jean Wauthier pronunció sus votos perpetuos. El 17 de febrero de 1952 fue ordenado presbítero.

Después de su ordenación fue destinado a la misión de Vientiane en Laos en 1952. El 26 de octubre de 1952 llegó al país y fue inmediatamente enviado a servir en la misión entre los más pobres, los Kmhmu’. Estaría desde entonces y casi siempre con gente de las mismas aldeas a quienes seguía en sus desplazamientos durante los años de guerra. En 1961 toda la aldea fue forzada a retirarse al centro de la Llanura de Jars, primero a Ban Na y luego a Hin Tang. De 1961 a 1963 pasó dos años en el seminario menor de Paksane. Cada sábado dejaba el seminario para el ministerio dominical en los pueblos. En diciembre de 1963 regresó al ministerio entre los Kmhmu’. La mayor parte de sus últimos años estuvo en Hin Tang y se dedicó a la difícil tarea de distribuir equitativamente la ayuda humanitaria. Defendió a los pobres Kmhmu’ sin favorecerlos porque sabía que estaba al servicio de todos. Su actividad disgustaba las Fuerzas Especiales a los que presumiblemente él debía servir antes que a los demás. Jean sabía que su vida estaba en peligro.

La noche del 16 al 17 de diciembre de 1967, Jean Wauthier fue asesinado en un lugar cercano. Había pasado dos noches en la minúscula aldea de Ban Na para ver los catecúmenos. A 800 metros de la casa donde se alojaba había un puesto militar en la colina. Los que querían matarlo fingieron un ataque guerrillero. Se levantó inmediatamente y tomó a los dos niños que estaban con él y una pareja de catecúmenos y bajó con ellos hacia el arroyo, a unos 200 o 300 metros de la aldea. Los acomodó en una quebrada. Salió para comprobar la situación. Sonó un disparo. Herido en el cuello, Jean Wauthier suplicó a sus atacantes, escondidos detrás de un pequeño seto, “¿Por qué me dispara? Paren. Estoy herido”. La respuesta fue: “Cállate”. Y dispararon de nuevo. Herido por tres disparos en el pecho, murió.

El día después de la muerte del P. Jean Wauthier, uno de los catequistas escribiría a sus padres: “El P. Jean murió porque nos amaba y no quiso abandonarnos”. El cuerpo del Padre Wauthier fue llevado a Vientiane. Descansa en tierra Laosiana, en el cementerio católico de la ciudad.

Joseph Boisse

El Padre Joseph Boissel (1909-1969) proviene de un pequeño pueblo cerca de Pontmain, Francia. Nació el 20 de diciembre de 1909 en la alldea de La Tiolais, en el seno de una familia de granjeros pobres. Pasó sus siete años de secundaria en el juniorado de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en Jersey. Posteriormente entró en el noviciado de la isla de Berder en Morbihan. Fue a estudiar teología al  seminario de Lieja, Bélgica y más tarde a La Brosse-Montceaux, Francia. En ese tiempo hizo su servicio militar. El 4 de julio de 1937 fue ordenado presbítero. El 28 de mayo de 1938 junto a otros tres compañeros, recibió obediencia para Laos. Tenía 29 años.

El P. Boissel fue parte del grupo pionero de la misión oblata de Laos. Llega a ese país en Octubre de 1938 y enseguida fue enviado a la zona de Xieng Khouang donde la evangelización apenas había comenzado. Aunque no tuvo conversión alguna, había desarrollado un verdadero sentimiento de amistad, especialmente entre los Hmong. En marzo de 1945 los japoneses atacaron Laos. El 1 de junio, Joshep Boissel fue capturado y llevado a Vinh, Vietnam. De vuelta en Laos en 1946 Joseph volvió a contactar con los Hmong.

La misión de Nong Ether fue saqueada y devastada. Las condiciones materiales eran muy precarias. El P. Broissel plantaba su arroz para sobrevivir. En 1958 el P. Boissel comenzó una nueva etapa de su vida misionera: fue destinado al distrito de Paksane donde trabajaría hasta su último día. Al principio estuvo a cargo de la producción de arroz de la aldea de Nong Veng; más tarde, desde 1963 se desplazó a Ban Na Chik, a cuatro km de Paksane hacia Pak Kading. Iba de una a otra aldea a pesar de sus defectos visuales porque había perdido la visión en un ojo. En aquellos años tomar la carretera era siempre un riesgo. Desde el final de marzo de 1969 la amenaza de la guerrilla se había extendido tanto que tuvo que renunciar a celebrar la semana santa en esas aldeas. Al inicio de junio, el P. Boissel se aventuró a ir a una de las aldeas para regresar el domingo en torno al mediodía.

El 5 de julio de 1969 decidió ir a Hat I-Êt, una aldea de refugiados Kmhmu’ a unos 20 km desde Paksane, subiendo el río Nam San. Salió en torno a las cuatro de la  tarde y llevaba dos hermanas con él. Ellas le ayudaban habitualmente en las visitas, el cuidado de los enfermos y los servicios religiosos. Lo que sigue fue dicho por una de las dos religiosas: “Antes de llegar a la aldea escuché un disparo de arma de fuego que se dirigía hacia nosotros los neumáticos estallaron y yo fui herida en una mano. Un segundo disparo y la otra religiosa fue herida en la cabeza. El P. Boissel también fue herido en la cabeza, cerca de su boca y en el cráneo. El jeep cayó en una zanja y volcó. Los lentes el Padre se rompieron y él murió allí mismo. Sus enormes ojos permanecieron abiertos. Los tres estábamos cubiertos totalmente de sangre. Vi tres jóvenes soldados vietnamitas dando vueltas al vehículo tres veces. Dijeron: “quememos el vehículo y sus ocupantes”. Se retiraron y arrojaron una granada al vehículo. La granada explotó. No se por cuánto tiempo estuvimos así en el vehículo. La granada nos había dejado sordas. Finalmente otra gente llegó para rescatarnos. El cuerpo del padre había sido quemado hasta el punto de que su cara era totalmente irreconocible. La otra hermana, herida en la cabeza, quedó mentalmente dañada como resultado de este ataque”. El P. Boissel murió por su fe en Jesucristo, porque deseaban  ver desaparecer la religión católica. Se sabía que el P. Boissel iba a una aldea cada sábado hacia las cuatro. Eran odiados por extranjeros, por presbíteros y por católicos.